Oficialismo
Rafael Ramírez

La compañía petrolera nacional de Venezuela (PDVSA), se encuentra en el centro de un escándalo de corrupción que sacudió el país. Rafael Ramírez, exministro de Petróleo y expresidente de PDVSA, afirma que esta operación anticorrupción no es una cruzada contra la corrupción, sino una lucha interna dentro del madurismo.

En una entrevista con El Nacional, Ramírez señala que otros grupos de poder presionaron a Maduro para detener a Tareck El Aissami, quien renunció como ministro de Petróleo tras la investigación por corrupción en PDVSA. También afirma que El Aissami es la mano derecha de Maduro y ha adquirido poder en los jueces, policías y militares, por lo que su grupo lo está deteniendo y obligando a Maduro a quitarlo del cargo.

«El grupo de Tarek el Aissami es muy poderoso, él es la mano derecha de Maduro, pero tomó tanto poder -con los jueces, con los policías, con los militares, después como vicepresidente económico y la guinda de la torta fue el Ministerio del Petróleo- que ahora el resto de los grupos del madurismo lo están parando y han obligado a Maduro a quitar de allí a su operador político», sostuvo.

Según Ramírez, las investigaciones y detenciones no se dirigen hacia quien estuvo al frente del Ministerio de Petróleo mientras se realizaban los manejos irregulares. Además, señala que a El Aissami no le ha pasado nada y no le pasará nada.

En ese sentido, comparó la actual situación con las detenciones que se hicieron casi en simultáneo el 4 de septiembre de 2017 cuando se acusó de corrupción a Nelson Martínez y Eulogio Del Pino, quienes en ese momento eran el presidente de Pdvsa, y el ministro del Petróleo, respectivamente.

«No los sacaron como a Nelson Martínez o a Eulogio del Pino en shorts, esposados en la madrugada en su casa. Eso no le va a pasar a El Aissami, eso lo van a enfriar y por eso el gobierno evade hablar de este asunto y este señor no dice ni pío. Hizo un tuit para renunciar y no dice más nada», destacó Ramírez.

Ley Antibloqueo

Ramírez apuntó que otro punto fundamental sobre el escándalo en PDVSA es la responsabilidad del propio Maduro.

«Él no puede decir que no sabía nada, que se está enterando. ¿Por qué? Porque cuando se trata de un hecho de corrupción en el que un funcionario en concreto evade los controles existentes, uno podría suponer que se trata de la corrupción de un individuo. Pero este no es el caso», señaló.

Y remarcó que sería ingenuo pensar que la trama corrupta que se develó esta semana corresponda a acciones individuales cuando Maduro estableció sistemas de naturaleza opaca. Y al respecto, mencionó especialmente la controvertida Ley Antibloqueo.

«Fue el propio Maduro quien hizo la Ley Antibloqueo, que le da la potestad de desaplicar las leyes cuando quieren y todo lo hacen en secreto», precisó.

La operación anticorrupción comenzó a avizorarse el 17 de marzo, cuando la Policía Nacional Contra la Corrupción informó que investigaba a una serie de funcionarios públicos. El escándalo se produjo entre el 19 y 20 de marzo, cuando Venezolana de Televisión (VTV) confirmó que había al menos cuatro funcionarios detenidos debido a un presunto desfalco de grandes proporciones en PDVSA. La polémica escaló cuando se descubrió que la red corrupta había vendido 25.270 millones de dólares en petróleo, pero solo se cobraron 4.080 millones de dólares, lo que resultó en un desfalco de 21.200 millones de dólares.

La lucha interna dentro del madurismo y la detención de El Aissami han dejado a la opinión pública venezolana en shock. Sin embargo, Ramírez asegura que esto es solo el resultado de un ajuste de cuentas que muestra el poder de los grupos internos del madurismo.