
La reaparición de kilométricas filas de vehículos en las estaciones de servicio de Ciudad Guayana ha vuelto a paralizar la rutina de miles de guayaneses. Durante los últimos días, tanto en Puerto Ordaz como en San Félix, los conductores han tenido que destinar entre seis y doce horas para poder surtir gasolina o diésel, en medio de una notable reducción en la frecuencia de distribución de hidrocarburos en la entidad.
La contingencia impacta por igual a las estaciones de servicio bajo la modalidad subsidiada como a las habilitadas a precio internacional. Conductores apostados en avenidas principales como la Atlántico, Guayana y Castillito denuncian la falta de información oficial sobre los volúmenes de combustible que llegan a las bombas, lo que incrementa la incertidumbre y da pie a largas esperas sin garantía de lograr el abastecimiento.
El colapso en el suministro no solo afecta a los particulares; el sector transporte y la cadena de distribución comercial registran severos retrasos. Choferes de las rutas urbanas e interurbanas señalan que la falta de combustible mantiene a buena parte de la flota fuera de circulación, provocando aglomeraciones en las paradas y dificultando el traslado de trabajadores y estudiantes a sus destinos cotidianos.
Comerciantes y gremios locales han manifestado su preocupación ante el impacto económico de esta situación, alertando que la paralización de la movilidad frena la productividad regional. Entre tanto, los ciudadanos hacen un llamado urgente a Pdvsa y a las autoridades regionales para que sincronicen los cronogramas de despacho, refuercen la supervisión en los surtidores y ofrezcan respuestas claras que permitan normalizar el flujo vehicular en la entidad.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!









