Managua.- Diversos sectores de la oposición de Nicaragua celebraron este domingo la renuncia del presidente de Bolivia, Evo Morales, y expresaron su esperanza de que ocurra lo mismo con Daniel Ortega, cuyo Gobierno lleva casi 19 meses en crisis.

«Este triunfo (de la oposición boliviana) renueva nuestra fe, de que el pueblo de Nicaragua logrará también salir del dictador», dijo a la Agencia EFE la dirigente de la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco, Violeta Granera.

Un estallido social similar al de Bolivia ocurrió en 2018 en Nicaragua, contra Ortega, cuyo Gobierno sí contó con el apoyo de las Fuerzas Armadas y la Policía, lo que dejó como resultado cientos de muertos, presos y desaparecidos, así como miles de heridos y decena de miles en el exilio.

«Bolivia demostró que con los dictadores no se debe tener un ápice de condescendencia, es democracia o dictadora», sostuvo Granera.

Algunos de los partidos políticos de oposición en Nicaragua fueron los primeros en reaccionar ante la renuncia de Ortega.

«¡La libertad no se hereda, se conquista!, ¡Grande Bolivia!», refirió el partido Ciudadanos por la Libertad (CxL), en su cuenta en Twitter.

El Movimiento Renovador Sandinista (MRS), disidente del oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), indicó que «siente como propia la lucha democrática en Bolivia».

El MRS, fundado por el escritor y exvicepresidente de Nicaragua, Sergio Ramírez, también calificó de «decoroso» el papel de las fuerzas armadas y de la Policía», y se refirió a la crisis del Gobierno de Ortega como «irreversible y terminal».

El Partido Liberal Constitucionalista (PLC), del expresidente Arnoldo Alemán, expresó su «respeto al Pueblo Boliviano por su civismo y determinación para lograr la libertad».

Los medios del Gobierno de Nicaragua se refirieron a la renuncia de Morales como un «golpe de Estado».

La Unidad Nacional Azul y Blanco sostuvo en un comunicado que la renuncia de Morales «da la esperanza de que sí se puede soñar con un continente libre, justo y democrático».

Al igual que Morales en Bolivia, Ortega es señalado de mantenerse casi 13 años en el poder gracias a elecciones supuestamente fraudulentas, y que no han contado con observación nacional ni internacional.

Al menos 328 personas han muerto en acciones violentas del Gobierno de Nicaragua contra la población, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que ha denunciado delitos «de lesa humanidad» ejecutados por las autoridades nicaragüenses.

Organizaciones humanitarias locales cuentan hasta 651 muertos, mientras que Ortega reconoce 200 y, al igual que Morales, alega defenderse de un supuesto intento de «golpe de Estado».

Ortega y Morales forman parte de la denominada «izquierda latinoamericana», junto con los Gobiernos de Miguel Díaz-Canel en Cuba y Nicolás Maduro en Venezuela.

 

EFE