

Padres y representantes expresaron su rotundo rechazo a la implementación de clases virtuales para sus hijos en la UEN Simón Bolívar. De acuerdo con los denunciantes, el proceso formativo debe llevarse a cabo bajo la modalidad presencial, tal como lo establece el ordenamiento jurídico nacional. Asimismo, solicitaron la reestructuración urgente de dicho centro educativo debido a sus severas condiciones de deterioro.
El estado de la infraestructura pone en riesgo la formación de más de mil estudiantes pertenecientes a la Unidad Educativa Nacional Simón Bolívar, ubicada en el sector Villa Bahía de la parroquia Unare, en Puerto Ordaz. Los representantes alzaron su voz para exigir al Ministerio de Educación y al Gobierno nacional la restauración del plantel, el cual no ha recibido mantenimiento de pintura desde su fundación, mientras que solo dos baños funcionan a media capacidad para atender a la totalidad del alumnado.
Los manifestantes señalaron que la institución tiene más de 16 años de fundada, construida durante la gestión del exalcalde José Ramón López. Desde esa época no se ejecutan labores de pintura ni refacciones en los sanitarios, lo que ha derivado en un avanzado deterioro de las instalaciones. A esto se suman filtraciones generalizadas en los techos y la proliferación de maleza en los alrededores.

Vulneración del derecho a la educación y a la salud
Una de las Voceras citó el artículo 53 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA), el cual consagra el derecho fundamental a una educación gratuita y obligatoria, imponiendo al Estado venezolano la obligación de garantizar las condiciones físicas, presupuestarias y de infraestructura para su cumplimiento en planteles cercanos a sus hogares.
“Esta norma destaca por su enfoque inclusivo, ya que prohíbe explícitamente cualquier tipo de discriminación o barrera económica. Sin embargo, en la práctica no se está cumpliendo este derecho, pues de lo contrario la Escuela Simón Bolívar no se encontraría en estas condiciones”, afirmó.
Otra representante recalcó que el colegio dispone únicamente de dos baños para atender a una matrícula superior a los mil alumnos, calificando las condiciones de los sanitarios de inhumanas. Destacó además la situación de las estudiantes de sexto grado, quienes requieren espacios higiénicos adecuados ante cualquier eventualidad, condición que los baños actuales no reúnen.

Derechos humanos y falta de servicios básicos
Los afectados recordaron al Estado que la educación es un derecho humano fundamental, gratuito y obligatorio, por lo que el Ejecutivo nacional debe responder por la integridad de los espacios educativos. “En este plantel, todos los salones contaban con aire acondicionado, pero una banda de delincuentes ingresó en un camión y se los llevó todos, sin que los vecinos de la zona denunciaran el hecho”, apuntó uno de los padres.
En la UEN Simón Bolívar se labora en dos turnos, y uno de los problemas diarios que enfrentan los alumnos es la ausencia de bebederos. Los estudiantes consumen agua directamente de la llave destinada a la limpieza de los baños, oficinas, pasillos y aulas, la cual no es apta para el consumo humano. Por su parte, el sistema eléctrico presenta severas fallas; las fluctuaciones de voltaje queman continuamente los ventiladores, obligando a las familias a colaborar económicamente para reponerlos.

Recurso a la autogestión y promesas incumplidas
Los representantes explicaron que, al inicio de cada año escolar, deben realizar aportes económicos para reparar los pupitres dañados por las filtraciones de agua durante el invierno. El techo presenta filtraciones continuas y el machimbrado se encuentra deteriorado. Mencionaron además que la gobernación entregó un lote de láminas de zinc que solo fue instalado parcialmente en el área del comedor; las láminas restantes fueron retiradas en un camión sin que se ofreciera explicación alguna.
Asimismo, recordaron que el concejal Robert Rivas visitó el plantel y prometió que la gobernación asumiría las reparaciones. Aunque una comisión de funcionarios realizó una inspección técnica en la escuela, hasta la fecha la comunidad continúa a la espera de los trabajos de refacción.
La institución carece de un patio techado para la formación de los alumnos y la entonación del Himno Nacional, por lo que deben trasladarse a una cancha comunitaria para llevar a cabo actos cívicos, actividades deportivas, culturales y actos de graduación, motivo por el cual solicitan la construcción de una cubierta estructurada.
Para evitar la entrada de palomas, las familias han debido cubrir las ventanas con tela metálica, dado que los marcos están deteriorados y carecen de vidrios. A este panorama se suma la falta de alumbrado público, que deja a la escuela desprotegida durante las noches.
Finalmente, el acceso a la UEN Simón Bolívar resulta crítico; las calles circundantes están intransitables y cubiertas de maleza, lo que representa un riesgo para los estudiantes que transitan por el lugar. Ante esta situación, los padres hicieron un llamado al ministro de Educación, Héctor Rodríguez, para que asuma la reestructuración del centro escolar, exhortando de igual forma a la gobernación del estado Bolívar y a la Alcaldía de Caroní a unificar esfuerzos para la pronta recuperación de la infraestructura.
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