Moscú.- Rusia no tiene nada que ver con la reciente alza de los precios del gas en Europa, que superaron hoy el listón de los 1.900 dólares por 1.000 metros cúbicos, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

«Insistimos en que Rusia no juega y no puede jugar ningún papel en lo que sucede en el mercado del gas en Europa», afirmó el representante de la Presidencia rusa en su rueda de prensa telefónica diaria.

Peskov subrayó que Rusia, el principal suministrador de gas a Europa, «ha cumplido, cumple y continuará cumpliendo» de modo consecuente todos los compromisos asumidos en los contratos de suministro del gas.

«La crisis se debe a varios factores que coincidieron en el tiempo. Se debe al ritmo del restablecimiento de la economía y por ende, cómo crece el consumo de combustibles, del nivel de los almacenes del gas y de una reducción considerable de la generación eólica en Europa», explicó.

Según el Kremlin, los cambios climáticos inciden en los vientos y reducen la generación de energía eléctrica.

«Además hay otros factores que se han sumado. Llega menos gas al mercado al contado. Pero esto no está relacionado con Rusia», afirmó.

Peskov señaló que «solo los no profesionales, gente que no entiende la esencia de lo que sucede, pueden mencionar a Rusia en este contexto».

«La parte rusa ha declarado reiteradamente que está lista a dialogar sobre nuevos contratos de largo plazo», añadió.

Además, señaló que el gigante gasístico ruso Gazrpom está en contacto permanente con sus clientes europeos y se acerca a «niveles récord de suministro de gas a Europa».

Los precios del gas en el mercado de futuros en Europa (TTF) para noviembre en la bolsa ICE de Londres alcanzaron hoy el nivel de 1.937 dólares por mil metros cúbicos, pero posteriormente cayeron a niveles cercanos a 1.765 dólares por mil metros cúbicos, lo cual es un 27,4 % más que la víspera.

Los precios del mercado de futuros del gas en Europa para octubre se dispararon por encima de los 900 dólares por cada mil metros cúbicos después de que Gazprom se abstuviese de reservar capacidades adicionales de tránsito a través de Ucrania.

Rusia está a la espera de recibir la autorización del regulador energético alemán para poner en marcha el gasoducto Nord Stream 2, que transportará gas ruso a Alemania por el fondo del mar Báltico y eludirá el tránsito a través de Ucrania.

Para ello debe cumplir la directiva de gas de la UE, conocida como el Tercer Paquete Energético, que estipula que las empresas que producen, transportan y suministran gas dentro del bloque comunitario deben estar separadas o «desagregadas» a fin de garantizar la competencia en el mercado.

Gazprom es, actualmente, el productor y el operador del gasoducto, por lo que bajo la directiva no podría utilizar más del 50 % de la capacidad del Nord Stream 2 en cumplimiento de la directiva comunitaria.

 

EFE