Sector La laja. Foto: Wuilmer Barrero

Ciudad Guayana.- Desde el año 2018 las aguas del rio Caroní han estado ingresando de manera inoportuna a los hogares del sector La Laja, en San Félix.

En las temporadas de lluvias, las familias se preparan para recibir la crecida del rio y desalojar sus hogares.

En una reciente supervisión de Protección Civil Caroní informaron que los niveles del río han estado creciendo «ligeramente», sin causar afectaciones mayores hasta los momentos. 

Hay cinco familias que se encuentran al pie de este río sintiendo el peligro cada vez más cerca.

Cecilia García, afectada del sector, explicó al equipo de Nueva Prensa Digital que pasaron algunos días donde el río fue descendiendo un poco su nivel.

«Aunque con las lluvias empezó a meterse de nuevo. Nosotros sentimos miedo cuando empieza a llover muy fuerte», expresó.

Familias reubicadas

Los ciudadanos afectados con este problema explicaron que cuando el nivel del río empieza a subir, autoridades los reubican en las escuelas del sector, en el Centro de Educación Integral La Laja y en la escuela José Miguel Sáenz.

«Nosotros somos reubicados a esos lugares, y Protección Civil la única ayuda que nos da es de una bolsa de comida y algunos medicamentos si llegan a tener», indicó García.

Asimismo, recalcó las familias en muchos casos prefieren mantenerse dentro de sus casas, por la cantidad de personas que se instalan en estos refugios y la cantidad de enfermedades que allí se concentran.

Adultos mayores afectados

El triste rosto de adultos mayores es evidente en este sector, como el caso de Josefina Arsolay quien tiene 81 años de edad e indicó que su difunto esposo fue uno de los fundadores de este sector.

«En mis recuerdos no está guardado, haber vivido una inundación año tras año. Esto empezó desde el 2018, y desde ahí hasta nuestros hogares se están cayendo» manifestó.

Malestar general, hongos, vómito, y problemas de respiración, son algunas de las enfermedades más comunes que sufren estos afectados.

María Centeno, habitante de 65 años y quien sufre a diario con un problema de respiración, dio a conocer lo difícil que es para ella la situación que vive en su hogar con el olor que producen están aguas que entra a su patio.

«Yo me tengo que estar nebulizando, para poder controlar un poco mi problema de respiración. Yo estoy prácticamente sola aquí, porque mis hijos trabajan», declaró.

Sin embargo, no dejó de mostrar la realidad de su vida y hasta lo difícil que es para ella, poder costear su tratamiento.

Invasión de animales

Tener tranquilidad en estas casas es imposible para ellos, quienes alegaron que en reiteradas oportunidades han tenido que lidiar con la invasión de algunos animales.

En reiteradas oportunidades han encontrado a perros y gatos muertos, donde los habitantes alegan que son mapanares de agua que pican a los animalitos.

«Aquí nosotros vemos de todo, ciempiés, arañas, culebra y hasta baba. Tenemos que estar muy pendientes, y más con los niños», expuso Centeno.