Quito.- Ecuador registra una cifra histórica de refugiados reconocidos por el Gobierno de 72.229, a los que se suman otros 11.742 solicitantes de asilo, según los datos reportados este jueves por la oficina en Quito del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

De los más de 72.000 refugiados registrados al 31 de marzo de 2022 en Ecuador, Acnur mantiene un registro activo de unas 57.000 personas, que se concentran principalmente (54 %) en la provincia andina de Pichincha, cuya capital es Quito, y en las costeras de Guayas y Manabí.

Con motivo del Día Mundial de los Refugiados, que se celebra este lunes 20 de junio, Acnur recordó que Ecuador alberga a casi 600.000 personas en movilidad humana, lo que supone alrededor del 3 % de sus 17,7 millones de habitantes.

De ellas, 513.900 son refugiados y migrantes de Venezuela, lo que convierte a Ecuador en el país con la mayor comunidad de venezolanos en el exterior, solo superado por Colombia y Perú, según el Grupo de Trabajo para Refugiados y Migrantes (GTRM).

El 55 % de las personas venezolanas en Ecuador son mujeres, el 40 % niños, niñas y adolescentes y el 57 % jóvenes y adultos, entre los 18 y 59 años, mientras que el 71 % afirma tener una buena o excelente relación con las comunidades de acogida.

«Cada una de ellas y sus comunidades de acogida requieren de apoyo sostenido para desarrollar soluciones positivas en donde todos prosperen, pero los niveles de fondos de Acnur en Ecuador continúan bajos, con solo el 17 % de los 76,1 millones de dólares requeridos», según reportó la misma agencia de la ONU en un comunicado.

En su reporte anual de tendencias globales, el Acnur señaló que el número de personas que se han visto forzadas a abandonar sus hogares en la última década se ha incrementado año tras año.

A finales de 2021, 89,3 millones de personas se encontraban desplazadas en el mundo por guerras, violencia, persecución y abusos de los derechos humanos, un 8 % más que el año anterior y el doble que hace diez años.

En lo que va de 2022, crisis de desplazamiento como la de Ucrania, otras en países africanos y Afganistán, han empujado la cifra a sobrepasar el dramático umbral de los 100 millones.

 

EFE