
El Senado de Estados Unidos rechazó este miércoles una resolución que pretendía impedir que el presidente Donald Trump ordene nuevos ataques contra Irán sin la autorización previa del Congreso. La votación en la Cámara Alta, controlada por la mayoría republicana, terminó con 47 votos a favor y 52 en contra.
La iniciativa, impulsada por la oposición demócrata, buscaba invocar la Resolución de Poderes de Guerra de 1973, una ley que exige el consentimiento legislativo para iniciar o mantener hostilidades en el extranjero. A pesar de que algunos legisladores republicanos han comenzado a mostrar matices respecto a la estrategia en Oriente Medio, el bloque se mantuvo mayoritariamente alineado con la Casa Blanca; solo el senador Rand Paul (R-Kentucky) cruzó la línea partidista para apoyar la medida.
Guerra «semana tras semana»
Este es el segundo revés legislativo de este tipo en menos de dos meses, tras votaciones fallidas en ambas cámaras a principios de marzo. Sin embargo, los demócratas no parecen dispuestos a retroceder.
El líder de la minoría, Chuck Schumer, fue tajante: «Hasta que nuestros colegas republicanos se unan a nosotros, vamos a continuar forzando un voto sobre nuestra Resolución de Poderes de Guerra semana tras semana». El objetivo de esta táctica es obligar a los republicanos a definirse públicamente sobre un conflicto que el senador Tim Kaine califica como «un desastre para las familias estadounidenses».
El reloj legal: El 1 de mayo como límite
La controversia adquiere una urgencia técnica debido a que la ley de 1973 establece que un presidente debe retirar las tropas de cualquier conflicto no autorizado en un plazo de 60 días.
El plazo: La fecha límite legal vence el próximo 1 de mayo.
La postura de Trump: Pese a la presión, el mandatario aseguró en una entrevista con Fox Business que la guerra está «muy cerca de terminar».
Realidad en el terreno
A pesar del optimismo del Ejecutivo, la actividad militar en la región no disminuye. El Pentágono continúa enviando miles de soldados adicionales a Oriente Medio, mientras se mantiene firme el bloqueo naval impuesto por EE. UU. en el Estrecho de Ormuz, un punto neurálgico para el comercio mundial de crudo.
El rechazo de hoy garantiza que, por ahora, el presidente mantendrá la discrecionalidad total sobre las operaciones militares contra Teherán, dejando en vilo la interpretación constitucional sobre el equilibrio de poderes en tiempos de guerra.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!








