Praga.- El ministro de Asuntos Exteriores de Taiwán, Joseph Wu, afirmó hoy, durante su primera visita oficial a Praga, que su país es un estado democrático y, pese a la presión de China, proseguirá su propio camino y defenderá su libertad.

«Taiwán vive a la sombra de China muchos años y China nos dice continuamente lo que debemos hacer y que les pertenecemos. Pero la existencia de Taiwán sin intervención de China es un ejemplo de que si los taiwaneses quieren seguir su camino y perseguir su propio futuro, encontraremos una forma de hacerlo», afirmó Wu.

Minutos antes, el líder de la diplomacia de la isla asiática, que EE.UU. y el derecho internacional reconocen como parte del territorio chino, recibió de manos del presidente del Senado checo, Milos Vystrcil, la Medalla de Plata al Mérito.

Si bien Estados Unidos se ha comprometido a proporcionar a Taiwán medios para defenderse, Washington reconoce la postura de China de que la isla es su territorio y de que hay «una única China», y no toma posición sobre la soberanía de Taiwán.

«La medalla no es para mí sino para el pueblo de Taiwán, que son tan valientes que defienden nuestra libertad y democracia, así como los derechos humanos», afirmó Wu.

«El Gobierno de China no es el gerente de Taiwán, no decide lo que hacemos o no hacemos, sino que nosotros somos un país democrático y estamos orgullosos de ello», según Wu, que luego afirmó que su pueblo proseguirá «la lucha para defender» su libertad y democracia.

«Y brillaremos como modelo para que otros países y los pueblos de nuestra región nos puedan imitar», añadió el jefe de la diplomacia de Taiwán durante su visita a Praga, en la que también quiso rendir un homenaje al fallecido expresidente y dramaturgo Václav Havel, paladín de la democracia checoslovaca y de los derechos humanos.

REPRESENTACIÓN INTERNACIONAL

El Senado checo se sumó a la petición de secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, lanzada la víspera para respaldar «la participación robusta y significativa» de Taiwán en el sistema de Naciones Unidas (ONU), a lo que se opone frontalmente China.

Una participación que, como Wu dijo en Praga, el «gran vecino trata de impedir», algo que no será óbice para «continuar con nuestras intervenciones en la comunidad internacional como una fuerza de bien».

Taiwán y la República Checa sellaron el pasado lunes una amplia cooperación bilateral en tecnología avanzada, pese a las críticas de China, expresadas la semana pasada en reacción a la planeada visita oficial de una delegación de Taipei.

Praga considera que esta cooperación va en línea con la resolución aprobada en el Parlamento Europeo la semana pasada, según la cual la Unión Europea (UE) debe estrechar sus lazos con Taiwán y empezar a trabajar en un acuerdo de inversión con la isla.

REPROBACIÓN CHINA

La embajada de China en la República Checa reaccionó hoy con una nota de repulsa, firmada por el portavoz de la misión, por considerar que los checos ofrecen «una plataforma para las actividades separatistas».

«La parte china lo reprueba con dureza y expresa su claro rechazo, y anuncia que dará los pasos legítimos y necesarios», dice el comunicado.

China considera que la acogida de la delegación taiwanesa por parte del Senado checo es una «manipulación ruin de un par de personas en la República Checa y los intentos provocadores de ‘independencia’ por parte de las autoridades de Taiwán están condenados al fracaso».

Ya un portavoz de Exteriores chino señaló que la invitación al ministro taiwanés tendría consecuencias y que República Checa debía cambiar de rumbo lo antes posible o sufrir las consecuencias.