Trabajadores de Carburo del Caroní Foto:Wuilmer Barrero

 

Ciudad Guayana.- Trabajadores de la empresa Carburo del Caroní expresaron que  consideran la situación como un despido indirecto.

Los gerentes de la empresa están apostando a que los trabajadores se sientan cansados y decepcionados y tomen la decisión de retirarse de manera voluntaria, que es lo que está pasando actualmente,  muchos trabajadores han tomado la decisión de renunciar y dejar de ir a trabajar, afirma el delegado sindical de seguridad Rangel Merguin.

Los trabajadores no se explican por qué si la planta no está en ningún proceso de quiebre o cierre, no les permiten trabajar y les niegan la entrada a las instalaciones  como empleados fijos que son, mientras tienen a otro personal “de confianza” trabajando de manera normal.

Informan también que reciben maltrato físico, psicológico y económico, ya que les deben dinero, deben aumento de sueldo, no les dan dotación de implementos de trabajo ni dotación de higiene.

Debido a la falta de insumos presentan  problemas de salubridad, también han hecho trabajar a los empleados en sitios peligrosos donde abunda la contaminación.

Estas personas trabajan dentro de hornos  con temperaturas superiores a los 1000 °C sin ninguna protección expuestos a una situación no favorable para su salud.

Las maquinarias están en estado avanzado de deterioro con fugas de aceite, botan las cadenas y no tienen aire acondicionado.

Cuando algún trabajador se niega a laborar en estas circunstancias entonces  lo manda de “permiso especial”.

Así mismo acontece que muchas veces no pasa el transporte o les impiden abordar  y cuando llaman a la empresa para preguntar que pasa solo le dicen que es porque están de permiso especial.

Los trabajadores se dirigieron a la Inspectoría de Trabajo para denunciar y allí les informaron que este permiso no existe dentro de la ley actualmente.

“Cuando fuimos a exigir explicaciones la excusa que dan es que el Seniat y el Ministerio de Ambiente no le han autorizado unos permisos de trabajo y por eso no nos permiten trabajar”.

Por ello es que mandaron por segunda vez a los trabajadores de “permiso especial”, la primera vez fue el año pasado y ahora este año 2020 lo volvieron a hacer.

Rangel Merguin  nos dice “muchas veces cuando decidimos ir hasta la planta por nuestros propios medios nos niegan la entrada o la gerente nos saca de planta porque según no podemos estar ahí,  porque necesitamos un permiso, lo que es totalmente ilegal porque yo como delegado de seguridad debo estar velando por la seguridad de mis compañeros”.

“El pasado diciembre no nos dieron ningún beneficio como lo son: los regalos de los niños, cesta navideña, bonificaciones, las cuales nunca recibimos a tiempo y cuando por fin las dan ya ese dinero esta devaluado por la inflación y no nos sirve para casi nada”.

“Todo este problema empezó desde que llegó la gerencia de Lisbeth Canelón, Gabriel Colina y Elías Lorenzo” afirman los trabajadores.

 

Katiusca González Gutiérrez

Pasante UBA