Los trabajadores de la Ferroatlántica de Venezuela (Ferroven) exigen que la casa matriz de la empresa, ubicada en España, se pronuncie con respecto a la situación de la compañía que tiene más de cinco años paralizada.

“Hacemos un llamado a la directiva de Ferroatlántica de Venezuela, para que nos den respuesta respecto a la situación de paralización de Ferroven. Ya vamos para seis años con esta situación que está afectando seriamente las instalaciones de la planta”, expresó Gustavo Barrios, secretario de reclamo del sindicato.

El dirigente sindical explicó que esta situación está afectando seriamente la calidad de vida de los empleados de la empresa, pues están percibiendo únicamente el salario mínimo que anunció el Ejecutivo, que apenas pasa los 20 dólares en un país en donde la canasta alimentaria alcanza los 392 dólares según el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF).

«Esta situación no les afecta solo a los dueños de la empresa que no está produciendo, sino también a los trabajadores y a nuestras familias. Queremos que se pronuncien de manera oficial y nos den respuesta», insistió Barrios.

Actualmente, la emrpesa está con los hornos apagados, ya que no cuenta con la cuota de electricidad necesaria para encenderlos. Tampoco tienen los permisos necesarios para explotar el material del cuarzo, que es la materia prima del ferrosilicio y sirve para las siderúrgicas. 

El sindicato de Ferroven solicitó a la Corporación Venezolana de Guayana que sirviera de intermediario en el tema, pues Barrios asegura que las siderúrgicas necesitan el ferrosilicio que Ferroven puede producir.

Gustavo Barrios recordó que el viaje a Caracas para solicitar la intervención de la Asamblea Nacional en la situación de los trabajadores sigue en marcha.