
La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, defendió este viernes las acciones de Estados Unidos para combatir el narcotráfico en el Caribe y aseguró que ese país «no infringió ninguna ley internacional», además, reiteró su apoyo a Washington.
«Seguimos centrados en la lucha contra la delincuencia organizada transnacional y hoy no me disculpo por estar del lado de nuestro socio comercial más antiguo, el líder del mundo libre en este hemisferio. Hoy no me disculpo y estoy contenta», subrayó en una rueda de prensa Persad-Bissessar al resumir los logros de su Administración desde que asumió el cargo en abril del año pasado.
A su juicio, «no se infringió ninguna ley internacional cuando se sacó a esas personas en sus barcos, traficando, traficando con personas, drogas y niños, para combatir el crimen transnacional».
Estas declaraciones se produjeron después de que la oposición trinitense criticara el apoyo del Gobierno a Estados Unidos y denunciara que viola la ley internacional con sus ataques a embarcaciones en la región.
Trinidad y Tobago, país próximo a la costa venezolana, dio su respaldo al despliegue militar de EE.UU. en el Caribe, instaló un radar y recibió el jueves mismo dos aviones militares del país norteamericano, lo que despierta temores al uso del territorio de cara a alguna intervención en América Latina.
EE.UU. afirmó a principios de enero haber destruido al menos 35 embarcaciones y causado más de cien muertes en el Caribe y el Pacífico como parte de una ofensiva antidrogas que se prolongó durante los últimos cinco meses, y confirmó el último día del año un ataque contra tres lanchas que, al igual que las demás, vinculó con el narcotráfico.
El presidente de Venezuela Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fue capturado en Caracas el pasado 3 de enero y llevado a bordo de un helicóptero que los trasladó al buque USS Iwo Jima, que se encuentra en el puerto de Ponce, en el sur de Puerto Rico.
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