El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, habla durante un evento con integrantes de la Marina este 6 de octubre de 2026, en el puerto de Baltimore en Maryland (Estados Unidos). EFE/ Octavio Guzmán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes un multimillonario plan de inversión público-privada por 6.600 millones de dólares destinado a expandir la capacidad de fabricación de submarinos en el país. El anuncio se realizó desde el puerto de Baltimore (Maryland), en un acto con marcado acento electoral de cara a los comicios legislativos del próximo 3 de noviembre, donde el Partido Republicano busca mantener la mayoría en el Congreso.

«Hoy damos inicio oficialmente a la construcción del mayor astillero de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial. No ha habido nada como lo que estamos haciendo hoy», aseveró el mandatario ante cientos de efectivos de la Armada, teniendo como marco un buque de guerra. El evento, sin embargo, no estuvo exento de tirantez política: aunque la Casa Blanca afirmó haber invitado al gobernador demócrata de Maryland, Wes Moore, la oficina del mandatario regional sostuvo que se le impidió intervenir en la lista de oradores.

Alianza con el sector de defensa y desarrollo tecnológico

El proyecto estratégico contempla una inversión de 3.700 millones de dólares por parte de la empresa de tecnología de defensa Anduril Industries para la construcción de Arsenal-2, un astillero de última generación que operará en el centro logístico Tradepoint Atlantic. Por su parte, la Armada estadounidense complementará la iniciativa mediante la adjudicación de un contrato a Anduril por 2.900 millones de dólares.

Las nuevas instalaciones se enfocarán en la producción de componentes fundamentales para los submarinos de propulsión nuclear pertenecientes a la clase Virginia, los cuales serán ensamblados posteriormente en los astilleros principales del país. Además de fortalecer la infraestructura militar, se prevé que el complejo genere miles de empleos directos en una zona portuaria que busca consolidar su reactivación tras el colapso del puente Francis Scott Key en 2024.

Competencia geopolítica con China

La iniciativa forma parte del compromiso asumido por la administración Trump para revitalizar la industria naviera norteamericana, tanto en el sector civil como en el de defensa. El plan responde directamente al acelerado crecimiento de la flota naval de China.

Aunque Estados Unidos mantiene la superioridad en tonelaje desplegado globalmente, el gigante asiático se ha posicionado como el mayor armador del mundo y cuenta actualmente con un número superior de embarcaciones militares, lo que ha impulsado a Washington a acelerar el ritmo de producción naval estratégica.

¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!

Facebook X Instagram WhatsApp Telegram Google Play Store