
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este viernes la postura de su homólogo chino, Xi Jinping, respecto a la situación de la nación norteamericana. Durante su reunión en Pekín, Xi se refirió a EE. UU. como una potencia en decadencia, un comentario que Trump interpretó como una alusión directa al periodo previo a su regreso a la Casa Blanca.
A través de su red social, Truth Social, el mandatario estadounidense señaló que Xi Jinping fue «muy elegante» al referirse a la nación en esos términos. Según Trump, el líder chino no hablaba del presente, sino del «daño tremendo» sufrido durante el mandato de Joe Biden (2021-2025). «En ese asunto, el presidente Xi estaba 100 % correcto», sentenció, reafirmando que hace dos años el país era, efectivamente, una nación en declive.
De nación en crisis a «el país más sexy»
Trump aprovechó la oportunidad para contrastar la situación actual con la de hace 16 meses, cuando inició su segundo mandato. «Ahora, Estados Unidos es el país más sexy del mundo», recalcó, expresando su deseo de que la relación con el gigante asiático se fortalezca. Para el republicano, las palabras de Xi validan su narrativa de reconstrucción nacional frente a lo que él denomina la herencia recibida de la administración anterior.
Superando la «Trampa de Tucídides»
Las declaraciones de Xi Jinping, realizadas en el Gran Palacio del Pueblo, invocaron la famosa «Trampa de Tucídides». Esta teoría académica sugiere que el surgimiento de una potencia nueva (China) tiende a provocar un conflicto inevitable con una potencia hegemónica que empieza a declinar (EE. UU.).
Sin embargo, Trump rechazó que dicha teoría se aplique a su gestión. El mandatario destacó lo que considera hitos de su política exterior, mencionando la «próspera relación con Venezuela» y las acciones militares contra Irán, además de señalar los máximos históricos en el mercado bursátil como evidencia de vitalidad.
Balance de la visita oficial
De acuerdo con Trump, Xi Jinping lo felicitó por alcanzar «muchos y tremendos éxitos» en un periodo de tiempo tan breve. Tras concluir su agenda en Pekín, el presidente regresa a Washington con un mensaje de optimismo, coincidiendo con su homólogo chino en la necesidad de cooperar para evitar conflictos directos, a pesar de la retórica de competencia global que rodea a ambos países.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!








