Durante el año 2025, Venezuela registró al menos 155 víctimas de femicidio, según el informe anual presentado por la ONG Utopix.
La antropóloga Aimee Zambrano, coordinadora del Monitor de Femicidios, advirtió que esta cifra representa un «subregistro» significativo, ya que el monitoreo se limita exclusivamente a los casos difundidos por medios de comunicación ante la persistente opacidad y falta de datos públicos oficiales por parte de las autoridades venezolanas.
Análisis de las cifras y tipología de la violencia
De la totalidad de casos documentados, la organización identificó que 75 fueron femicidios íntimos, perpetrados por parejas o exparejas de las víctimas, consolidándose como la principal causa de muerte violenta por razones de género.
Asimismo, se reportaron 22 asesinatos a manos de bandas delincuenciales. Aunque la cifra global de 155 casos refleja una disminución comparada con los 188 registros de 2024, los investigadores señalan factores externos en la cobertura mediática; por ejemplo, en enero de 2025 se observó una baja «atípica» en las publicaciones de sucesos, posiblemente debido al foco informativo centrado en la crisis política y la toma de posesión presidencial.
Perfil de las víctimas y el impacto social
El informe detalla la vulnerabilidad de grupos específicos: de las mujeres asesinadas en 2025, al menos 46 eran madres, 11 estaban embarazadas, dos pertenecían a comunidades indígenas y dos eran mujeres trans. Un dato alarmante es que 21 de ellas estaban desaparecidas al momento de confirmarse su muerte.
El impacto social se extiende a las generaciones futuras, dejando a por lo menos 59 niños y adolescentes en situación de orfandad, mientras que la organización también contabilizó 213 intentos frustrados de femicidio en el territorio nacional.
Femicidios de venezolanas en el exterior
La violencia de género trasciende las fronteras, documentándose 122 femicidios de venezolanas en el extranjero. La mayoría de estos crímenes ocurrieron en Colombia (44), Perú (21) y Ecuador (16).
Según Zambrano, estos casos suelen ser ejecutados por parejas de la misma nacionalidad o están vinculados a mujeres que intentaban escapar de redes de trata de personas, lo que evidencia la precariedad y los riesgos asociados a la migración forzada.
Perfil de los agresores y exigencias al Estado
En cuanto a los victimarios, el reporte señala que 16 de ellos poseían antecedentes penales y cinco pertenecían a cuerpos de seguridad del Estado. El uso de armas de fuego fue el método empleado en 43 de los crímenes.
Ante este panorama, Utopix reitera la urgencia de implementar un «plan estructural» que involucre a todos los organismos públicos para combatir la violencia de forma integral.
A pesar de que en 2024 el Ejecutivo ordenó avanzar hacia una meta de «violencia cero» mediante la educación en valores, las organizaciones civiles insisten en que sin políticas públicas tangibles y datos transparentes, la protección de la mujer seguirá siendo una materia pendiente.
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