Cerrado módulo, delincuentes comenzaron a desmantelarlo

 

Yessika Muñoz

Ciudad Guayana.- En Brisas del Orinoco -UD-128-, conocida como la invasión de 25 de Marzo, dejó de funcionar el módulo asistencial Dr. Evaristo Rodríguez, al menos como lo hacía antes.

Es que los vecinos aseguran, que en sus inicios el centro de salud prestaba excelente atención médica en todas las áreas.

Aparentemente debido a la cantidad de hurtos que se suscitan en el ambulatorio, se ha reducido las consultas médicas.

Con ello, la dotación de insumos y medicamentos.

Jesús Díaz, vecero del consejo comunal Vista al Río Orinoco, considera que la situación actual del ambulatorio es peor porque hace 15 días lo volvieron a robar.

 “Ya no se pasan consultas ni de pediatría, en la emergencia no hay insumos”, lamenta.

Por tal razón, Díaz insta a las autoridades regionales para que visiten el módulo asistencial Dr. Evaristo Rodríguez.

De modo que garanticen el funcionamiento del centro de salud, que ha dejado de atender emergencias sanitarias en la UD 128.

El vecino cuenta que hace más de un año se atendían cerca de 150 familias diariamente.

“Quedamos hasta sin ambulancia, porque se la llevaron a otro sector”, reprocha Díaz.

Las atenciones en el ambulatorio comenzaron a desmejorar hace cuatro años.

Luego de prestar servicios médicos hasta las tres de la tarde, la ola de hurtos y falta de insumos trajo consigo reducción de horario hasta las 11: 00 a.m., y las citas médicas de forma esporádica.

Es decir, que los habitantes de la comunidad de Brisas del Orinoco se sienten desasistidos, a pesar de contar con una infraestructura concebida para atender emergencias, no es así.

Mientras los moradores de este sector esperan respuestas por parte de los organismos gubernamentales, estos tomarán sus propias acciones.

En este sentido, Díaz indica que miembros de los consejos comunales del sector están organizándose para que junto a miembros de la comunidad se conforme un grupo de jornada de limpieza.

Igualmente solicita la visita de la comisión de la oficina de Derechos Humanos (DDHH) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para que verifique las condiciones del centro asistencial y su comunidad.

Brote de hepatitis

Hace un mes aproximadamente residentes de esta comunidad presentan síntomas de hepatitis.

“En mi familia hay tres casos de hepatitis; y hemos visto estos mismos síntomas en vecinos. Hasta niños han sacado de aquí desmayados”, informa Díaz.

Otras afectaciones de salud que presentan vecinos de este sector, en San Félix, son diarrea, paludismo y escabiosis.

Igualmente denuncian que hace dos años en la avenida Libertador hay una cloaca desbordada.

Situación que perjudica a decenas de niños que acuden a la escuela Fe y Alegría “María Teresa del Toro”, porque la avería está situada al lado de la institución.

Sin agua

Como en tantas comunidades de San Félix, en Brisas del Orinoco también la distribución de agua falla. 

De manera que remedian la situación comprando agua a cisternas.

Díaz específica que las manzanas 35,37 y 39 tienen tres años sin saber que es tener agua por tubería.

Los vecinos se quejan porque no todos pueden contar con dos mil bolívares en efectivo por un tambor de agua y 10 mil para un tanque.

“Para nosotros significaría sacrificar lo poco que tenemos para comprar el vital líquido, es decir, tenemos que elegir entre una harina y agua”, lamenta Díaz.

Asimismo crítica la calidad del agua llevada por las cisternas, a las que le atañe las enfermedades que presentan familias de la comunidad.

También explica que solo aquellas manzanas bajas cercanas  al Club Da Pepino -hacia Río Claro-  cuentan con agua pero con poca fuerza, de tal forma que no puede surtir al resto que están en la parte alta.

La causa de este problema proviene de la falta de bombas de agua en las plantas de tratamiento.

Es lo que dice Díaz, de acuerdo a las explicaciones que le han proporcionado representantes de la Hidrológica del Estado Bolívar (Hidrobolívar).  

En consecuencia, sugiere en nombre de la comunidad que de no contar con recursos para la reparación de las bombas, por lo menos designen cisternas de agua gratis para Brisas del Orinoco.

“Pedimos un plan de contingencia coordinado con los consejos comunales para llevarnos cisternas gratuitas cada dos días, pero que llegue el agua porque hay gente que no tiene como pagar un tambor de agua”, concluye Díaz.