Venezuela y la República Dominicana iniciaron formalmente un proceso acordado para restablecer y normalizar sus relaciones diplomáticas y consulares, un movimiento bilateral que marca el reinicio de los canales de diálogo político e institucional entre ambas naciones caribeñas. La medida se acordó tras conversaciones de alto nivel orientadas a solventar la interrupción de los nexos oficiales y garantizar la atención prioritaria a sus respectivas comunidades de ciudadanos.
​El mecanismo convenido por las partes contempla la ejecución de una hoja de ruta progresiva para la reapertura gradual de las sedes de las misiones en Caracas y Santo Domingo, además de la restitución plena de la atención en las oficinas consulares. A través de este esquema, delegaciones técnicas y diplomáticas de ambos ministerios de relaciones exteriores instalarán mesas directas de trabajo destinadas a evaluar los protocolos de visado, la reorganización del transporte aéreo comercial y el estatus de las misiones oficiales. El plan operativo busca coordinar la logística administrativa requerida para habilitar la atención al público con la celeridad necesaria.
 
​La activación de este diálogo responde a la urgente necesidad de resolver trámites de legalización, autenticación de documentos y el flujo directo de pasajeros. La falta de representación consular directa había dejado en vulnerabilidad administrativa a familias de ambos países y había paralizado el intercambio socioeconómico tradicional entre el territorio venezolano y la isla.
 
​Para comprender cómo se llegó a este punto, es preciso revisar los antecedentes directos de la crisis diplomática. El deterioro de los lazos entre ambos gobiernos tuvo su momento más crítico a mediados del año 2024, cuando discrepancias en materia política y posturas sobre la coyuntura regional provocaron el retiro del personal acreditado y la suspensión de la conectividad aérea directa. La interrupción inmediata de las operaciones de vuelo afectó a miles de pasajeros y detuvo transacciones comerciales bilaterales. No obstante, tras un período de distanciamiento y mediante el uso de canales diplomáticos directos, las autoridades lograron flexibilizar sus posturas para priorizar los requerimientos consulares e iniciar este retorno coordinado a la normalidad.
 
República Dominicana, actualmente, alberga a una de las comunidades venezolanas más numerosas de la región insular, con una cifra estimada en más de cien mil personas cuya regularización e integración dependen de forma directa del funcionamiento continuo de la red consular.
 
 
 

¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!

Facebook X Instagram WhatsApp Telegram Google Play Store