Ciudad Guayana.- El coordinador de Vente Venezuela en Bolívar, Douglas Rodríguez, y el presidente de Alianza Bravo Pueblo (ABP), también en Bolívar, Samuel Paredes, no escatimaron a la hora de impugnar el pronunciamiento de la Plataforma Unitaria.

Para Rodríguez, el comunicado «no representa a la verdadera oposición». «Ellos pueden escoger sus coordinadores como quieran. Pero no pueden nombrarse como la voz de la oposición. Están muy equivocados», afirmó.

El comunicado rezaba la escogencia de un candidato único para enfrentarse a Nicolás Maduro en las presidenciales de 2024. Asimismo, anunciaba la unidad «amplia e inclusiva» para todos los sectores de la sociedad.

La fundadora del partido Vente Venezuela, María Corina Machado, fue una de las primeras que se pronunció en nombre de las primarias; sin embargo, las declaraciones a través de sus redes sociales fueron específicas: primarias sin CNE.

No obstante, la Plataforma Unitaria no aclaró si la participación del Consejo Nacional Electoral será o no un hecho.

«Vente Venezuela participaría en esas elecciones siempre y cuando se establezcan las reglas del juego de manera clara. Sin el Consejo Nacional Electoral que ejecutará su maquinaria para que el candidato que el régimen quiera, sea el ganador», afirmó Douglas Rodríguez.

Aunque el deseo de algunos sectores opositores es celebrar unas primarias sin el órgano rector del Poder Electoral, todavía no están claros los procedimientos a seguir para llevar a cabo esta consulta. 

El presidente de ABP Bolívar, Samuel Paredes, considera necesario una ruta «clara y transparente». 

«Nosotros queremos saber cuál es el plan a seguir, queremos conocer una ruta clara para poder pensar en primarias. Si se explican los caminos a seguir del 2022 hasta las primarias y posterior a ellas, por supuesto que ABP apoyará. Pero si no se explica de manera clara a los venezolanos, no respaldamos eso», sentenció.

La fragmentada oposición

Los partidos políticos de Venezuela que están, en teoría, establecidos para consolidar el frente opositor al chavismo, no son famosos por coincidir en acciones, sobre todo si se trata de elecciones.

Debido al poderío popular que Chávez cosechó en el colectivo venezolano, los políticos contrarios al Gobierno debieron unirse para enfrentar a una corriente socialista que se acomodaba en Miraflores. La palabra «unidad» comenzó a integrarse en el vocablo de los venezolanos con la creación de la Mesa de la Unidad Democrática en 2008.

No fue sino hasta 2015, año en que el Producto Interno Bruto del país estaba en caída libre, cuando la MUD empezó a conseguir victorias importantes como hacerse con las dos terceras partes de la Asamblea Nacional, triunfo que quedó sin efecto por órdenes del Tribunal Supremo de Justicia.

 Las cuestionadas elecciones presidenciales de 2018 trajeron elementos divisorios a la hora de participar o no en los comicios al considerar que las condiciones no estaban dadas. La misma situación se vivió a la hora de escoger a la Asamblea de 2020, a los gobernadores y alcaldes.

Todavía la discusión continúa. La Alianza Lápiz, partido denominado como «alacranes» por el G4, desestimó el hecho de realizarse primarias y anunció la participación en las presidenciales. Asimismo, el Movimiento Al Socialismo (MAS) insistió en las primarias, pero no escatimó a la hora de recordar que estas no eran un proceso «de la Plataforma unitaria ni de la Alianza Democrática».

Hoy las condiciones son inciertas. No está definido si serán celebradas con la asistencia técnica del CNE, o qué partidos políticos participarán y mucho menos se sabe si los más de 5 millones de venezolanos que partieron del país, según la ONU, tendrán derecho a votar.

Brayan Silva