Hautacam, Francia. El danés Jonas Vingegaard, que con su victoria en Hautacam dejó sentenciado el Tour de Francia, consideró que la etapa fue «una obra maestra de todo un equipo», el Jumbo, que le ayudó a conseguir el triunfo.

«Tengo que agradecerles a todos. Los ataques de Tadej Pogacar eran muy fuertes y solo con la aceleración de Wout van Aert hemos podido soltarle y es cuando he sentido que podía ganar la etapa», señaló el ciclista, que ahora tiene una renta de 3.26 sobre el esloveno.

«He aumentado la ventaja en al general pero todavía no pienso en la victoria final. Tengo que seguir concentrado, cada día puede pasar algo», aseguró el ciclista, al que queda por delante una etapa de transición y la contrarreloj del sábado de 40,7 kilómetros.

Espero a Pogacar que se cayó

Sobre la caída que sufrió Pogacar y su decisión de esperarle, aseguró que lo hizo «por respeto» hacia su rival: «Tenía la impresión de que iba muy deprisa, ha resbalado y ha caído y pensé que tenía que esperarle».

Pocagar agradeció en especial el trabajo de Wout van Aert durante todo el Tour y aseguró que no creo que exista una rivalidad interna en el Jumbo entre él y el belga.

«Van Aert es uno de los mejores del mundo en todos los terrenos, pero no creo que haya rivalidades, no creo que tenga ambiciones en la general y si las tiene compartiré el liderato como hice con Roglic. Es mejor tener dos líderes en un equipo», indicó.

Vingegaard comparó el trabajo de su equipo en la etapa de este jueves con el que hicieron en la undécima en el Granon, cuando arrebataron el maillot amarillo a Pogacar: «Estoy orgulloso de ser parte de este equipo».

 EFE deportes