Joel Embiid, pívot de los Philadelphia 76ers, fue elegido este martes como nuevo Jugador Más Valioso (MVP) de la NBA, al ser el más votado por delante del serbio Nikola Jokic, de los Denver Nuggets y ganador de este premio en los últimos dos años, y el griego Giannis Antetokounmpo, de los Milwaukee Bucks.

Embiid lideró la NBA por puntos anotados por partido, con un promedio de 33.1, a los que agregó 10.2 rebotes y 4.2 asistencias, con un 55 % de acierto en tiros de campo.

El pívot lideró a unos 76ers que se clasificaron terceros en la Conferencia Este (54-28) y que están disputando las semifinales del Este de los ‘playoffs’ contra los Boston Celtics.

Embiid devolvió un MVP a los 76ers por primera vez desde 2001, cuando lo ganó Allen Iverson. Es el quinto jugador de la franquicia en lograrlo tras Wilt Chamberlain (1966, 1967 y 1968), Julius Erving (1981), Moses Malone (1983) y el propio Iverson.

El camerunés, de 29 años, había sido segundo en los últimos dos años, cuando Jokic se llevó el premio. Anteriormente, Antetokounmpo lo ganó en 2019 y 2020.

«No sé por dónde empezar, tomó mucho trabajo, pasé por muchas cosas, y no hablo sólo de baloncesto, sino de vida, por mi historia, de dónde vengo, lo que me costó llegar aquí. Es fantástico», dijo Embiid al comentar su victoria en la cadena ‘TNT’.

«Doy las gracias a mis compañeros, no habría podido hacerlo sin ellos. Están trabajando mucho y me pusieron en posición de tener éxito. Estoy agradecido a mis compañeros», agregó.

Embiid recibirá el premio que lleva el nombre de Michael Jordan, cinco veces MVP y seis veces campeón de la NBA con los Chicago Bulls en los años 90.

«Vamos a celebrar por cinco minutos y luego volveremos al trabajo, tenemos una serie por ganar. La victoria de ayer fue importante», dijo Embiid, que se conectó desde el hotel de los 76ers en Boston, donde su equipo se juega la serie contra los Celtics.

Dio además las gracias a su tío por animarle a jugar al baloncesto cuando tenía 16 años y cuando parecía muy complicado alcanzar el nivel para llegar a la NBA.

«Quiero que la gente se acuerde de que todo es posible. Empecé a jugar con 16 años y es complicado. Tomó mucho trabajo y mucha suerte. Todo es posible, hay que tener fe», insistió.