Lima, Perú. La saltadora en triple venezolana Yulimar Rojas alcanzó la medalla de oro, en el renglón femenino, rompiendo además el  récord panamericano, con un salto de 15,11 metros en el marco de las acciones de la referida disciplina en los Juegos Panamericanos Lima 2019.

Tras implantar un nuevo récord en la justa continental, el mismo se ratificó como el mejor registro de por vida.

El accionar de Yulimar Rojas, quebró el récord que desde Guadalajara 2011 estaba en poder de la atleta colombiana Caterine Ibargüen (14,92); y además se convirtió en la primera venezolana en ganar medalla en la prueba de salto triple de los Panam.

Rojas, quien logró el histórico salto en su cuarto intento, quedó a tan solo 39 centímetros del récord mundial (15,50).

La bicampeona mundial indoor, poseedora ahora de la 16° mejor marca de todos los tiempos, inició la competencia con un brinco de 14,90 que amenazaba el récord panamericano.

La subcampeona olímpica falló en su segundo intento; logró 14,67 en su tercer salto y volvió a fallar en su último salto.

“Estoy muy feliz. El año pasado fue muy difícil para mí y este ya salto más de 15. Esto es una alegría muy grande. Hoy me acompañó mi mamá desde las gradas, esto es para Venezuela y todos los que me apoyan”, expresó Rojas.

A su vez, señaló “Iván es un motor muy grande en mi vida, es mi familia, me ha impulsado a ser lo que soy”.

Por su parte, el Campeón Mundial, Iván Pedroso, y entrenador de criolla sostuvo que “se están viendo los frutos de un proceso basado en la confianza atleta – entrenador y viceversa. Esto es una doble satisfacción para mí, pues lograr récord panamericano y la medalla de oro, es para lo que trabajamos. Siempre fue el objetivo”.

Además concretó: “Este es el reflejo de un trabajo duro, de la humildad de Yulimar y de su profesionalismo. Es una muestra de lo que veremos en Tokio 2020, porque trabajamos en función de cosas grandes para el atletismo venezolano, panamericano y mundial. Estamos y seguiremos haciendo historia”.

«El récord del mundo le quita el sueño…»

La venezolana Yulimar Rojas, nueva plusmarquista de triple salto de los Juegos Panamericanos y autora  de la mejor marca de su vida, 15,11 metros, no duerme tranquila.

«El récord del mundo me quita el sueño cada día», confesó la campeona mundial tras recibir su medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Lima.

«Sé que podemos estirarnos hasta ahí. Es una de mis metas», dijo la saltadora en referencia al tope mundial de 15,50 metros en poder de la ucraniana Inessa Kravets desde 1995.

«Soy muy joven, tengo 23 añitos y voy pelo a pelo, gota a gota, y sé que vamos a llegar», añadió.

Rojas afirmó que la medalla panamericana era uno de sus objetivos de esta temporada, «una medalla supersacrificada». Le gusta recordar que el año pasado no podía llegar a los 14,90.

«Y ahora me estiro hasta los 15,11 metros. Guau, me llena de felicidad, y sé que esto no queda aquí», aseguró.

La pupila del cubano Iván Pedroso, con el que se entrena en Guadalajara (España), lamentó los dos saltos nulos hechos hoy, «que eran mejores», y admitió que el mal tiempo en Lima, en una noche fría y lluviosa, «no ayudó mucho».

«Lo pude contrarrestar con mi calor, con mi fuerza, con el sandungueo, con el toque que me caracteriza. Sobrepasar los 15 metros con este clima ya dice mucho. Ya estoy manejando las competiciones a mi antojo», añadió.

La Liga del Diamante y los mundiales de Doha son sus siguientes objetivos y sabe que está «para grandes cosas».

«Lo tenemos ahí y voy a ir a por ello», dijo sobre una mejor marca.

Rojas lamentó la ausencia por lesión de la colombiana Caterine Ibargüen, campeona olímpica, con quien se ha enfrentado esta temporada en dos ocasiones, con reparto de victorias.

«Es pieza clave para las competencias, espero que se recupere», dijo.

«Caterine es como la fiera colombiana y yo la juventud de Venezuela. No tenerla aquí fue una mala noticia. La extrañé en la pista porque ella saca lo mejor de mí», indico.

Rojas contó que su entrenador Pedroso estaba hoy «muy nervioso», pero que la convenció de que «hoy era un buen día para superar los 15 metros», como sucedió.

«Puedes hacer lo que quieras, estás corriendo como nunca, me dijo. El trabajo que venimos haciendo me da mucha confianza», destacó.

La campeona panamericana recordó que en los Juegos de 2015 perdió el bronce por un centímetro.

«Pero soy una mujer luchadora, que no se rinde, que resurge como el Ave Fénix. Cuatro años después es otro el gallo que canta», advirtió.

EFE