3 pasos para salir de una relación tóxica, sin morir en el intento

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Muchas veces por evitar estar solas, desconfiar de nuestra capacidad y ceder nuestro poder, cometemos errores que nos cuestan nuestra identidad, nuestra esencia y nuestra vida.

Mantenemos relaciones tóxicas solo por dependencia, por apego y por miedo a quedarnos solas, relaciones que a muchas mujeres les ha costado la vida.

Si hay algo complejo es salir de estas relaciones, son ese círculo vicioso que nos hace dar vueltas y vueltas y llegar al mismo punto, muchas veces sin comprender que nos ata a esa persona y a esa relación si tenemos bien claro que somos infelices, porque ni los hijos son excusa suficiente para tapar tanta desdicha.

Si tu estas en una relación de estas es momento que empieces a hacer un trabajo personal que te invite a tomar acciones en pro de tu bienestar, felicidad y evolución personal.

Todas las mujeres merecen ser felices, de hecho los hombres también, a veces solo hace falta que se rompa esa atadura para que ambos evolucionen de forma independiente.

Aquí quiero dejarte 3 pequeñitos pasos para que salgas de esa relación tóxica, sin perder más de lo que hasta ahora has perdido.

Es necesario que recuperes tu dignidad, tu respeto a ti misma y la responsabilidad de tu propia vida.

El primer paso:

  1. Deja de esperar y empieza a tomar decisiones: Es momento de aceptar tu realidad y dejar de esperar que ocurra un milagro, suelta las expectativas, suelta el miedo que tienes al fracaso y acepta que el mayor fracaso al que puedes enfrentarte es mantenerte en una relación dañina que destruya cada día tu autoestima. Toma decisiones poniéndote a ti en primer lugar, no pienses en nadie más, ni siquiera en lo material, solo piensa en tu bienestar. Hazte estas preguntas ¿Qué sería lo peor que ocurriría si me quedo en esta relación? ¿Qué sería lo mejor que ocurriría si decido irme de ella? Aquí te dejo estas preguntas, por favor háztelas y empieza a tomar esas decisiones que parecen difíciles pero que te deparan grandes beneficios.

     

  2. El segundo paso:

    2. Ocúpate de ti: Esta es la clave para recuperarte y reencontrarte contigo. Requieres conectarte con tus capacidades y habilidades e ir cortando las dependencias económicas que pesan tanto como las emocionales. Haz consciente que tu vida, felicidad y bienestar dependen de ti y que si tú no estás bien, jamás podrás procurarle bienestar a alguien más.

    Analiza tus dones y talentos, pregúntate cómo pudieses utilizarlos para procurarte una vida satisfactoria, donde dependas solo de Dios y de ti.

    Date la oportunidad de probar distintas alternativas y demostrarte lo capaz que eres de construir la vida que mereces, ¿Por cierto, cuál es la vida que mereces? Cree que esa respuesta que darás es la realidad que crearás a partir del momento en que te ocupes de ti.

    El tercer y último paso:

  3. Apóyate de otras personas: Busca un profesional que pueda ayudarte en esta labor, que permita que conectes con esos miedos y sanarlos desde la raíz.

    Otra opción es rodearte de mujeres que hayan logrado lo que a ti te gustaría lograr, déjate inspirar por ellas y comparte tu necesidad de transformación, siempre habrá alguien dispuesto a apoyarte en este proceso.

    No cometas el error de salir corriendo a buscar otra relación de pareja sin antes sanar la relación que tienes contigo misma y soltar de forma definitiva esa relación de la que espero decidas salir, por tu bien y tu amor propio.

    Sé que lo que te propongo tiene su grado de dificultad, seguro duele pero tendrás que pagar el precio, tendrás que esforzarte por recuperar a la mujer que eres y por transformarte en la mujer que quieres ser.

    Frente a ti está la posibilidad de salvarte y salvar a muchas mujeres que al igual que tu pierden su tiempo, su energía y su amor propio aferradas a una relación que ya no florecerá.

    Dile adiós al auto-castigo, al auto-engaño y al confort de mantenerte donde estás, pues no sabes el riesgo que corres de perderte definitivamente.

    Con amor,

    Coach Bárbara Ortega