El actor y productor venezolano, Édgar Ramírez, posa durante una entrevista con EFE este sábado, en Guadalajara (México). EFE/ Francisco Guasco

Tras 25 años bajo un sistema de gobierno que transformó profundamente la estructura de Venezuela, la población se ha visto obligada a transitar entre la supervivencia y la resistencia frente al colapso económico, político y social, expresó el actor venezolano Édgar Ramírez durante la presentación en México de la cinta ‘Aún es noche en Caracas’.

«Una sociedad llevada al punto de absoluta y total supervivencia; es decir, no se vive, se sobrevive y se resiste. Han sido 25 años de la lenta, pero consistente erosión del tejido social de un país; años de devastación y de desolación”, afirmó.

Impacto de la migración y la crisis humanitaria

Esta realidad ha impulsado a que cuatro de cada diez venezolanos abandonen su nación en busca de mejores condiciones de vida en América Latina y Europa.

Ramírez, quien también ejerce como productor, destacó la magnitud del fenómeno.

«Se estima que más de ocho millones de personas fueron desplazadas», situación considera como una las crisis de desplazamiento más grandes de la era moderna.

El actor subrayó la urgencia de recobrar el Estado de derecho y las libertades civiles fundamentales.

Historia de ficción anclada en la realidad

La película, presentada en Guadalajara, está basada en la novela ‘La hija de la española’ de Karina Sainz Borgo.

La trama sigue a Adelaida Falcón, una mujer que, tras la muerte de su madre, enfrenta la invasión de su hogar por milicias afines al sistema vigente, lo que la obliga a tomar decisiones éticamente complejas para sobrevivir en una Caracas en decadencia.

Ramírez, con una destacada trayectoria en Hollywood (Che, Emilia Pérez), reflexionó sobre cómo los sistemas totalitarios afectan la psique individual.

«Estos sistemas terminan por contaminar a la sociedad, forzando a menudo a la víctima a ocupar el rol de victimario. Invaden todos los espacios de la realidad hasta lograr el quiebre absoluto del individuo», dijo.

Arte por encima del proselitismo

A pesar del complejo contexto político actual —marcado por eventos recientes en la cúpula del poder venezolano—, el equipo detrás de la cinta enfatiza que el objetivo no es la revancha política, sino servir como un vehículo artístico que narre una historia humana desde la intimidad.

La cinta estará bajo la dirección de la criolla Mariana Rondón (Venezuela) y la peruana Marité Ugás.

Tras su paso por festivales como Venecia y Toronto, llegará a las salas de México el 5 de febrero, para luego estrenarse en Venezuela, España y Colombia.

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