Adele
Foto Los Angeles Times

El pasado sábado no fue un aniversario cualquiera para la industria musical. Al cumplirse 15 años del lanzamiento de 21, el segundo trabajo de estudio de la cantante británica Adele, la artista recibió el mejor regalo posible: la confirmación oficial de que su obra es ya el disco femenino más vendido de la historia. 

Con 37 años de edad, la intérprete londinense ha logrado desplazar a una leyenda, superando el récord que ostentaba Whitney Houston desde 1992 con la banda sonora de El Guardaespaldas.

Según los datos analizados por el portal especializado ChartMasters, Adele alcanzó la impresionante cifra de 56.375.000 ejemplares vendidos, dejando atrás los 56.372.000 de la estrella estadounidense. 

Este logro es especialmente relevante considerando que el mercado actual ha migrado hacia el consumo digital, lo que otorga un valor adicional a la persistencia de las ventas físicas y digitales de un álbum concebido hace tres lustros.

El dolor transformado en fenómeno cultural

La génesis de 21 estuvo marcada por la vulnerabilidad. Concebido tras una dolorosa ruptura sentimental, el álbum se convirtió en el vehículo perfecto para que Adele canalizara emociones íntimas a través de una mezcla magistral de soul clásico y pop contemporáneo. 

Temas como «Turning Tables», «Rumour Has It» y el himno generacional «Someone Like You» no solo dominaron las listas de éxitos, sino que se integraron en el ADN de la cultura popular.

A diferencia del fenómeno de los años 90 liderado por Houston y el cine, el éxito de Adele ha desafiado la era del streaming. Mientras que sus competidoras directas en la lista histórica, como Shania Twain con Come On Over (47,6 millones) y Celine Dion con Let’s Talk About Love (47,5 millones), establecieron sus marcas en el auge del formato CD, Adele ha mantenido una vigencia inusitada en múltiples plataformas y soportes.

Un legado respaldado por la crítica y la academia

Más allá de la contundencia de las cifras, el impacto de 21 ha sido validado de forma unánime por los expertos. En 2011, publicaciones de prestigio como Rolling Stone, TIME y USA Today lo coronaron como el mejor disco del año. 

Su consagración definitiva llegó en la ceremonia de los Premios Grammy de 2012, donde la británica se alzó con siete galardones, incluyendo Álbum del Año y Canción del Año por «Rolling in the Deep».

A día de hoy, la influencia de este trabajo permanece intacta. Su posición en la lista de los 500 mejores discos de todos los tiempos de Rolling Stone reafirma que no estamos ante un simple éxito comercial pasajero, sino ante una obra de culto que ha redefinido los estándares de la música pop en el siglo XXI.

¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!

Facebook X Instagram WhatsApp Telegram Google Play Store