
Organizaciones ciudadanas del área conurbada de Guadalajara, en el oeste de México, realizaron este domingo la manifestación denominada «Agua KK Fest» para exigir a las autoridades gubernamentales la emisión de una alerta sanitaria ante la presencia de residuos fecales y metales pesados —como plomo, mercurio y aluminio— en el agua corriente que llega a sus hogares.
Con piñatas, disfraces y carteles, alrededor de un millar de manifestantes tomaron la plaza pública más importante de la ciudad. Durante la jornada, exigieron la clausura de las fuentes contaminantes y la implementación de un plan de emergencia para atender a por lo menos 100 colonias afectadas por el suministro de agua turbia, con mal olor y sin procesos previos de potabilización. «Queremos agua limpia, porque el agua es un bien común y un derecho humano, no una mercancía. Exigimos el reconocimiento de las afectaciones de salud y la declaración inmediata de las alertas sanitarias», expresó María González Valencia, integrante del comité organizador, al dar lectura al manifiesto del evento.

Evidencias en colonias e impacto en la economía familiar
Las organizaciones de vecinos denunciaron que la problemática de contaminación se agudizó desde el pasado mes de marzo. En diversos sectores, el líquido llega a las tomas domiciliarias con coloración negra, café o con sedimentos, desprendiendo además olores a podrido u óxido. Para evidenciar la crisis, los manifestantes instalaron un «museo» interactivo con muestras recolectadas en cerca de noventa colonias del área metropolitana.
Aunque la Secretaría de Salud del estado de Jalisco reconoció anteriormente los niveles de contaminación y sugirió no ingerir ni usar el recurso para el aseo personal, las medidas paliativas del gobierno —basadas en la distribución de filtros y bidones— han sido consideradas insuficientes por los afectados. Representantes del colectivo Pueblos Unidos de la Ribera señalaron que las familias se ven obligadas a comprar diariamente garrafones de agua purificada para cocinar, lavarse los dientes y bañarse, lo que genera un impacto económico directo en los hogares.
Riesgos para la salud e iniciativas comunitarias
Por su parte, el académico de la Universidad de Guadalajara, Arturo Gleason, explicó que análisis realizados sobre 200 muestras confirmaron la presencia de heces fecales y bacterias vinculadas al incremento de enfermedades digestivas en la población. El especialista advirtió además que la ingesta continuada de metales pesados genera daños severos en órganos como el hígado y los riñones, incrementando el riesgo de desarrollar padecimientos crónicos como leucemia o cáncer.
Ante la falta de soluciones estructurales por parte de los organismos reguladores, los asistentes al festival desarrollaron talleres prácticos para aprender a clorar el agua de forma segura y construir filtros caseros naturales, buscando mitigar los riesgos sanitarios mientras continúan las exigencias formales ante las autoridades correspondientes.
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