Adís Abeba.- Al menos 600 civiles murieron el pasado 9 de noviembre en un ataque perpetrado por fuerzas leales al Frente de Liberación de Tigray (TPLF), partido que gobierna la región y contra el que el Ejecutivo de Etiopía lanzó una ofensiva militar el pasado día 4, informó hoy la Comisión Etíope de Derechos Humanos (EHRC).

La masacre tuvo lugar en la localidad tigriña de Maikadra y la mayoría de las víctimas fueron hombres de las etnias amhara y wolkaits, quien fueron separados del resto de la población por los atacantes, precisó la EHRC, una institución independiente defensora de los derechos humanos, en un informe preliminar sobre la matanza.

 

EFE