El presidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Pablo Genta, habla durante un evento de la Asociación de Dirigentes de Marketing este miércoles, en Montevideo (Uruguay). EFE/ Diego Lafalche

La Administración Nacional de Puertos (ANP) de Uruguay anunció este miércoles que se encuentra cuantificando los perjuicios económicos provocados por el conflicto sindical que paralizó durante al menos 40 días la principal terminal de contenedores del país. La huelga generó contratiempos logísticos y llevó a varias líneas navieras a omitir escalas programadas en el Puerto de Montevideo.

«Los conflictos que paralizan una terminal portuaria impactan negativamente, muchas veces en la previsibilidad o en la confiabilidad que tienen las navieras», sostuvo el presidente de la ANP, Pablo Genta, durante su intervención en un encuentro de la Asociación de Dirigentes de Marketing.

Genta advirtió que la inestabilidad operativa puede derivar en la suspensión temporal o retiro definitivo de rutas comerciales. Si bien aclaró que ninguna naviera ha cancelado sus operaciones en el país, confirmó que «sí hubo algunos salteos de escala». No obstante, precisó que, dada la complejidad de la cadena logística, resulta difícil precisar de forma inmediata la cifra exacta de las pérdidas.

Origen del conflicto y respuesta gubernamental

La disputa laboral se originó por la renovación del convenio colectivo de 550 trabajadores de la Terminal Cuenca del Plata (TCP), consorcio integrado en un 80 % por la firma belga Katoen Natie y en un 20 % por el Estado uruguayo a través de la ANP.

Ante el estancamiento de las negociaciones, el Gobierno encabezado por Yamandú Orsi estableció la prestación obligatoria de servicios mínimos para garantizar el funcionamiento operativo del recinto. La medida desestimó la solicitud de la empresa de decretar la «esencialidad» del servicio, figura legal que habría suspendido por completo el derecho a huelga.

«Dada la situación, de que no se podía trabajar normalmente y había otros usuarios de la producción nacional perjudicados, la solución que se encontró es un equilibrio entre el ejercicio de un derecho y el de quienes tienen que utilizar el puerto», explicó Genta. El titular de la ANP adelantó que promoverán ajustes normativos y consensos para blindar la continuidad de la actividad portuaria frente a futuras medidas gremiales.

Crecimiento operativo en riesgo

La parálisis sindical irrumpe en un periodo de notable dinamismo para la infraestructura marítima del país. La ANP reportó un incremento del 32 % en sus indicadores operativos durante 2025 en comparación con el periodo previo, mientras que las métricas acumuladas hasta julio de 2026 sostienen la tendencia al alza en el flujo de carga.

 

¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!

Facebook X Instagram WhatsApp Telegram Google Play Store