Carlos Casemiro (i) de Brasil disputa el balón con Brahim Diaz de Marruecos durante un partido del grupo C del Mundial de la FIFA 2026 entre Brasil y Marruecos en el estadio MetLife en Nueva Jersey (Estados Unidos). EFE/ Sebastiao Moreira

Brasil dejó más dudas que certezas en el empate 1-1 contra Marruecos. Se trata de un resultado preocupante y poco habitual para la Canarinha en un debut mundialista, considerando que solo ha empatado en cuatro ocasiones a lo largo de las 23 ediciones que ha disputado en la historia del torneo.

El seleccionador Carlo Ancelotti, quien se mostró algo irritado en la rueda de prensa posterior al encuentro, fue el primero en reconocer que el equipo jugó mal en la primera mitad. Pese a la leve mejoría exhibida en el segundo tiempo, el estratega italiano se marchó visiblemente contrariado del MetLife Stadium de Nueva Jersey.

Un resultado atípico en los estrenos de la Canarinha

La pentacampeona del mundo suele estrenarse con victoria en la máxima cita del fútbol. Su balance histórico en debuts registra apenas dos derrotas (1930 y 1934), 17 triunfos y, con este resultado, solo cuatro empates.

Antes del tropiezo contra la escuadra africana, Brasil había igualado en su estreno frente a Yugoslavia en 1974, Suecia en 1978 y Suiza en 2018. La paridad ante Marruecos rompe la tendencia de un equipo que históricamente domina las estadísticas de apertura.

El bajo rendimiento de Casemiro en el mediocampo

Sobre el terreno de juego, Casemiro fue uno de los futbolistas más cuestionados del conjunto verdeamarelo. El volante central regresó a la selección absoluta de la mano de Ancelotti con el objetivo de aportar solidez y jerarquía a la medular, pero se vio superado por la propuesta táctica del combinado marroquí.

Ni él ni Bruno Guimarães consiguieron neutralizar el poblado mediocampo dispuesto por el seleccionador Mohamed Ouahbi. A causa de esto, el mediocampista de 34 años fue sustituido al descanso tras recibir una tarjeta amarilla, cediendo su lugar a Fabinho, quien ofreció mayor firmeza en el complemento.

Desatenciones en una defensa que llegaba en racha

La línea defensiva integrada por Douglas Santos, Marquinhos, Gabriel Magalhães y Roger Ibáñez —este último improvisado como lateral derecho— naufragó ante la velocidad rival. El panorama causa sorpresa debido a que Brasil encara el certamen con dos de los centrales más destacados del fútbol europeo: Marquinhos, reciente campeón de la Champions League con el París Saint-Germain, y Magalhães, campeón de la Premier League con el Arsenal.

Ambos zagueros fallaron en la acción que derivó en el gol de Ismael Saibari; Magalhães no logró interceptar un servicio entrelíneas de Brahim Díaz, mientras que Marquinhos fue superado en carrera. Por los costados, Ibáñez sufrió constantemente las proyecciones de Bilal El Khannouss y Noussair Mazraoui, al tiempo que Douglas Santos no pudo contener los desbordes de Achraf Hakimi.

Falta de creatividad ofensiva y el anhelo por Neymar

Sumado a las licencias defensivas, el combinado dirigido por Ancelotti adoleció de inventiva en el frente de ataque, mostrando un juego carente de verticalidad y dinamismo. La desconexión causó que pocos balones llegaran a la posición del centrodelantero Igor Thiago.

Vinícius Júnior fue el elemento más incisivo de la escuadra sudamericana y salvó el marcador gracias a un remate de media distancia al filo del descanso. En contraste, Lucas Paquetá falló entregas comprometidas en la salida, lo que limitó la generación de peligro y se tradujo en solo 8 remates totales de Brasil frente a los 13 de Marruecos, agigantando el debate sobre la falta que hace Neymar en el circuito de juego.

Raphinha y la búsqueda de su rol ideal

Una de las imágenes que dejó el compromiso ocurrió tras el pitazo final, cuando Raphinha se sentó en el césped visiblemente afectado. Sus propios compañeros se acercaron a consolarlo, y posteriormente Vinícius explicó ante los medios que la reacción se debió a una mezcla de desgaste físico y frustración.

El extremo del FC Barcelona aún intenta encontrar su posición idónea en la pizarra de Ancelotti. Ante Marruecos inició en funciones interiores y luego se volcó a la izquierda para asociarse con ‘Vini’ sin mayor éxito, antes de pasar a la banda derecha e incluso actuar como falso nueve. Brasil tendrá la oportunidad de corregir el rumbo el próximo viernes, cuando enfrente a Haití en Filadelfia por la segunda jornada del Grupo C.

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