
El italiano Alberto Bettiol (Astana) tiró de su habilidad de «cazaetapas» para volver a ganar después de dos años de sequía, en esta ocasión en la decimotercera etapa del Giro de Italia disputada entre Alessandria y Verbania, de 189 km), jornada de transición que mantuvo al portugués Afonso Eulálio (Bahrain Victorious) con la maglia rosa.
Bettiol (Poggibonsi, 32 años), cuando gana, lo hace a lo grande. No levantaba los brazos desde el campeonato nacional de 2024, pero en Verbania se volvió a lucir rematando un ataque en ascenso a 14 de meta que mantuvo hasta la meta, donde se recreó festejando su éxito en presencia de toda su familia.
El vencedor del Tour de Flandes 2019 le prometió a su novia, Lissa, la victoria en Verbania. Y allí presente la celebración entre ambos fue apoteósica. Bettiol levantó los brazos durante toda la recta de meta, y concretó con un tiempo de 3h.51.33, a una media de 48,4 km/hora. Su primera víctima, el noruego Luknessun (Uno X), entró a 26 segundos, antes del belga Jasper Stuyven (Soudal), a 44.
Los favoritos pronto pasaron página. Se fue la fuga y a rodar. Todos juntos llegaron a la localidad natal de Filippo Ganna, junto al Lago Mayor, a 13 minutos. Fue la despedida de Afonso Eulálio de la maglia rosa, pues este sábado en Pila despertará de un sueño que ha durado más de una semana. Le sigue en la general Jonas Vingegaard a 33 segundos, y el neerlandés Thymen Arensman (Ineos) a 2.03 minutos.
Comienzo loco, fuga numerosa
Comienzo muy loco, explosivo, con múltiples ataques para meterse en la escapada del día. Un esquema similar al de la víspera para evitar el esprint masivo rompiendo el pelotón pronto y eliminar a los velocistas, quienes se iban a encontrar con todo el desnivel en los últimos 30 km después de 160 de llanura por territorio piamontés.
Finalmente se marcharon 15 corredores con licencia para rodar por parte de un pelotón que a su ve recibió el beneplácito del Bahrain del líder Eulálio y del Visma de Vingeggard. En la avanzadilla nivel elevado, con Diego Pablo Sevilla, Bettiol, Stuyven, Aerts, Valgren…. un proyecto de calidad, con futuro, que ya tenía 4.30 minutos de renta en el km 45, y que aumentó a 10 a 80 de meta.
Bettiol muestra su poderío en Ungiasca y se luce en Verbania
Jornada de no agresión en la general, de asueto en vísperas de la dura jornada de este sábado con la llegada en alto de Pila. El pelotón se desentendió de la fuga permitiendo rentas exageradas. Antes de llegar a la zona de las cotas, el retraso del gran grupo alcanzaba los 12 minutos.
En las subidas algunos se tenían que mover para evitar una llegada al esprint. De aperitivo la tachuela de Bieno (4a, 2,7 km al 5,7 por ciento), donde los 15 coronaron en comandita con Diego Pablo Sevilla al frente. Cero ataques, actitud que cambió en la última subida, la de Ungiasca (3a, 4,7 km al 7 por ciento), donde el neozelandés Josh Kench rompió las hostilidades.
El arreón de Kench hizo la selección. Cuatro hombres al comando, con Leknessund, Valgren y Bettiol. El noruego no quiso compañía, atacó en las rampas duras del 10 por ciento a 2 km de la cima, abrió hueco, pero no pudo evitar que lo alcanzara Bettiol, quien remató al nórdico a 200 metros de la cima.
El fulminante adelantamiento de Bettiol sobre Luknessund le permitió al ganador del Tour de Flandes 2019 coronar en solitario e iniciar un descenso marca de la casa. Un corredor hábil bajando, valiente, con la experiencia suficiente como para gestionar una situación de privilegio para repetir victoria en el Giro.
No falló Bettiol. Le esperaba toda la familia en meta. Y allí firmó la tercera victoria del Astana en la presente edición, la tercera italiana, la novena en su palmarés. Después de dos años, reencuentro con la gloria. En familia.
La subida a Pila plato fuerte de la semana
Este sábado tendrá lugar la decimocuarta etapa entre Aosta y Pila (Gressan), con un recorrido de 133 km. Jornada clave de la semana con el retorno de la montaña y final en alto. Cinco puertos en el menú para la batalla por la general.
De salida el ascenso a Saint Barthélemy (1a, 15,7 km al 6,2), antes del ecuador la cota de Doues (3a, 5,8 al 6,2), después las subidas a Lin Noir (1a, 7,5 km al 7) y Verrogne (2a, 5,6 al 6,9) antes de la meta situada en Pila tras una larga subida de primera categoría, de 16,6 km al 7 que desembocan a 1.788 metros de altitud. Se espera cambio de líder. EFE
Eulálio: «Mañana llega una etapa dura, pero lo voy a dar todo»
El portugués Afonso Eulálio (Bahrain Victorious), líder del Giro, vaticina una «etapa muy dura» este sábado con el ascenso final en Pila, donde el danés Jonas Vingegaard se presenta como favorito para enfundarse la maglia rosa.
«Mañana será una etapa muy dura. Veremos cómo me siento. Si todo va bien, acabaré contento, pero en cualquier caso, lo voy a dar todo», señaló el ciclista luso en la meta de Verbania.
Eulálio valoró el hecho de haber mantenido el mando en la general después de una etapa en la que el pelotón permitió una fuga que remachó el italiano Alberto Bettiol.
«Tampoco ha sido hoy una jornada de descanso, el día de descanso es dentro de dos días, hoy fue un día más, pero bastante tranquilo. También fue bastante largo. Mantuve el maillot rosa, que es lo más importante», comentó.
Para Eulálio el factor climatológico puedo acabar pasando factura en el pelotón, pasando del frío y la lluvia al calor en pocos días.
«El día que me puse el maillot rosa, llovió todo el día. Lo pasamos mal. Hoy, la temperatura rondaba los 30 grados. Eso va a cambiar muchas cosas. Todo el equipo, los nutricionistas, todo el personal, tiene que poder hacer su trabajo lo mejor posible», concluyó.
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