Elmau, Alemania. El canciller alemán, Olaf Scholz, y el presidente estadounidense, Joe Biden, se reunieron hoy en Elmau, a pocas horas de que arranque formalmente la cumbre del G7 en ese castillo de la Baviera, de la que EE.UU y Reino Unido aspiran a que surjan nuevas sanciones contra Rusia.

Ambos líderes comparecieron tras la reunión en una terraza sobre el impresionante paisaje montañoso bávaro, tras un cristal blindado, después de lo cual conversaron unos minutos ante las cámaras, aunque sin declaraciones a los medios.

«Tenemos que asegurarnos de que estamos unidos y continuamos trabajando en los retos económicos a los que nos enfrentamos», le dijo Biden a Scholz en el breve intercambio de palabras que ambos tuvieron delante de las cámaras.

División del G7 y de la OTAN

«(El presidente ruso, Vladimir)) Putin ha estado contando con la división del G7 y de la OTAN», agregó el presidente estadounidense, quien completó: «pero no lo hemos hecho ni lo haremos».

El presidente estadounidense agregó a Scholz – a quien le dijo que es «uno de los aliados más próximos» de Estados Unidos- en relación al reto planteado por la invasión rusa de Ucrania: «lo superaremos».

Biden, quien llegó ya anoche a Elmau, adelantó este domingo que el G7 anunciará la prohibición de la importación de oro de Rusia, entre las medidas destinadas a sancionar la invasión de Ucrania por parte de ese país.

Prohibición de la importación de oro ruso

El líder estadounidense afirmó, a través de Twitter, que «junto con el G7 anunciaremos que prohibimos la importación de oro ruso, una importación mayor que genera decenas de miles de millones de dólares a Rusia».

El presidente estadounidense agregó en la red social que «Estados Unidos ha impuesto costes sin precedentes contra (el presidente ruso, Vladímir) Putin para quitarle los ingresos que necesita para financiar su guerra contra Ucrania».

El propósito de Biden es compartido por el primer ministro británico, Boris Johnson, según indicaron fuentes de su delegación antes del arranque de la cumbre de las siete potencias -Canadá, Japón, Francia e Italia, junto a EEUU, Reino Unido y Alemania, que ejerce la presidencia de turno del grupo.

Buscando mas alíados

Johnson tratará de convencer al resto del G7 -es decir, incluidos los socios de la Unión Europea (UE), Alemania, Francia e Italia- a unirse a esas sanciones, según avanzaron fuentes británicas.

Las delegaciones de los tres socios de la UE presentes en Elmau están abordando ya esta posible ampliación de las sanciones en lo que respecta al oro, aunque por el momento no hay decisiones al respecto, indicaron fuentes alemanas.

Tampoco se considera, por parte de Berlín, que Alemania deba asumir un papel de liderazgo dentro del bloque de la UE respecto a la guerra de Ucrania, tal como aparentemente propone la Casa Blanca.

El propósito de Scholz es «buscar consensos», más que asumir un liderazgo, tanto en el ámbito del G7 como en las reuniones a las que se sumarán mañana los líderes de los cinco países invitados a la cumbre -India, Indonesia, Sudáfrica, Senegal y Argentina-, en representación éste último de toda América Latina y el Caribe.

 EFE noticias