Bruselas.- El alto representante para la Política Exterior y de Seguridad de la Unión Europea, Josep Borrell, declaró este miércoles a Efe que los que están en contra de la misión de observación electoral (MOE) de la UE para Venezuela «la quieren dinamitar», e insistió en que es una garantía para que haya «juego limpio».

Borrell hizo estas declaraciones tras la «escandalera» provocada por la publicación el martes por el «Financial Times» de «un párrafo» del informe de una misión de expertos que recibió el también vicepresidente de la Comisión Europea a finales de julio en el que se planteaban «dudas» sobre la conveniencia de hacer la misión.

Ese informe, que está «anticuado», precisó el jefe de la diplomacia europea, decía que la misión de observación a las elecciones regionales y municipales de Venezuela en noviembre, por primera vez en 15 años, era «factible», pero que podría interpretarse, dijo Borrell, como un «espaldarazo al régimen, a la legitimación del régimen» de Nicolas Maduro, en el poder desde 2013.

El documento «cita una serie de condiciones que tendrían que darse y que en ese momento todavía no se daban. Por eso, yo no tomé la decisión en el momento de recibir el informe, que fue a finales de julio, sino que la he tomado ahora, en octubre, después de negociar con los venezolanos que esas condiciones se cumplen», indicó.

Esas condiciones, continuó Borrell, eran «que la oposición se ha presentado, que han dejado presentarse a todos los que se han querido presentar y que tenemos garantías de que nos podremos mover con libertad, que no habrá censura, que habrá comunicación previa».

Es decir, siguió, que «todo lo que le preocupaba a la misión técnica lo hemos arreglado en base a un acuerdo formal con el Gobierno venezolano».

«No hemos cambiado la naturaleza del régimen venezolano, claro. Ya sabemos que las elecciones en Venezuela no son como en Suiza, pero como han cogido ese trozo del informe se ha montado una escandalera diciendo que yo he mandado la misión en contra de la opinión de los que fueron allí a ver», explicó el alto representante para la Política Exterior de la UE.

Por eso, Borrell quiso «dejar claro que esta recomendación, que no era una recomendación sino una valoración hecha en el mes de julio, está anticuada, porque lo que les preocupaba a los que hicieron el informe se resolvió cuando vimos cómo se presentaban los candidatos, esperamos a ver a cómo se presentaban las candidaturas y a que aceptarán las condiciones que queríamos, si no, no hubiéramos ido», subrayó.

DINAMITAR LA MISIÓN

Ese informe, señaló, fue distribuido en su día «en total transparencia» al Parlamento Europeo, a los eurodiputados y a los Estados miembros, por eso la publicación ahora del citado párrafo la atribuye Borrell a un interés de «dinamitar» la misión europea de observación electoral de los comicios del próximo noviembre.

«Los que están en contra de la misión la quieren dinamitar», dijo y señaló a «los partidos políticos de (los opositores Leopoldo) López y de (Juan) Guaidó y sus representantes en el Parlamento Europeo, que no quieren que se haga la misión a pesar de que sus partidos se presentan» a las elecciones.

El político español adelantó que «habrá explicaciones» en el Parlamento Europeo sobre este asunto, que ha causado «mucho ruido».

Entre tanto, Borrell cree que es «oportuno» reiterar para que quede «claro» que ese informe es «antiguo, del mes de julio, que cuando ese informe se hizo había problemas, los problemas se han resuelto en la negociación con el Gobierno venezolano» y que por eso decidió «mandar la misión después de recibir una recomendación de hacerlo por parte de la jerarquía» del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), que él encabeza.

Insistió en que es «muy importante mandar una misión de observación electoral, para que sepamos lo que pasa allí», al tiempo que salió al paso de los ataques vertidos contra él por el régimen venezolano por unas recientes declaraciones suyas sobre la legitimación de las elecciones.

«El Gobierno venezolano me ataca y se queja porque dije lo que es obvio, que las misiones de observación electoral van a verificar la calidad de las elecciones (…), valorar la calidad democrática de las elecciones, a eso va. Por tanto, las legitima o las deslegitima desde el punto de vista de la calidad democrática que tienen, claro que sí. No les gusta, pues no lo vamos a cambiar, a qué creen que vamos», dijo.

Una misión de observación «no apoya a la oposición, le da garantías. Si hay alguien que vigila, es como un partido de fútbol con arbitro. Si hay un arbitro da garantías de juego limpio», concluyó. EFE