Las aguas negras corren por la calle y se acumulan en la vía. Foto: Wilmer Barrero
Yessika Muñoz

Ciudad Guayana.- Los guayacitanos critican la poca inversión de las autoridades regionales en recursos necesarios para solucionar el sistema de drenaje, que tanto afecta a las comunidades.

Es muy frecuente la queja de vecinos en los distintos sectores del municipio Caroní, porque la Alcaldía dice no contar con los vehículos necesarios.

Ejemplo de ello es el camión vactor, que es lo más solicitado en las comunidades porque es constante los botes de aguas residuales.

Residentes de Unare I, lamentan que el derrame de la boca de visita en la avenida Guarapiche, específicamente frente al bloque 34, esté por cumplir su primer año.

Una situación que no solo afecta a los conductores y transeúntes, sino al gran número de comercios ubicado en esa avenida.

Perjudicando sobre todo a los puestos de comida, porque se convierte en un lugar totalmente insalubre para manipular alimentos.

Onnel Romero, dueño de un kiosco dedicado a la venta de comida, declara que el desborde de la cloaca data de al menos hace cinco años, pero la solución dura poco.

Desde entonces ya lleva casi un año continúo con el problema.

Romero cuenta que una cuadrilla de Sidor se presentó el 26 de noviembre del año pasado para hacer el destape. Sin embargo, en enero del año en curso regresó el desborde.

El afectado agrega que el mal olor también ha ahuyentado a sus clientes.

Es que a nadie le gusta convivir en un ambiente contaminado, que además de soportar el mal olor atrae moscas y, con ella enfermedades.

El problema se hace aún mayor cuando llueve, la avenida colapsa completamente. 

El vecino Humberto Vera dice que hace un mes solicitó al director de Obras Públicas de la Alcaldía de Caroní, autorizar a un personal que trabaje en arreglar el desborde.

“Escuché que el camión vactor lo tienen en el Core 8 repotenciándolo y, que vendrían la semana pasada”, manifestó Vera.

Asimismo critica el trabajo del alcalde Tito Oviedo. “En su campaña dijo que convertiría a Caroní en una tacita de oro, será en una tacita de loco”, señala.

De modo que exhorta a cumplir con sus promesas.

Igualmente califica como trabajo perdido el sanamiento de las canales de aguas de lluvias, todas colapsaron desde hace años por falta de mantenimiento.

“Están sacando la tierra, pero veo que la siguen dejando alrededor de las avenidas, cuando vuelva a llover se perderá el trabajo”, concluye.