Cápsulas de paz

Que nuestro Señor Jesucristo mismo y Dios nuestro Padre, que nos amó y por su gracia nos dio consuelo eterno y una buena esperanza, los anime y les fortalezca el corazón, para que tanto en palabra como en obra hagan todo lo que sea bueno.
2 Tesalonicenses 2:16 – 17 NVI

https://bible.com/es/bible/128/2th.2.16-17.NVI

Somos llamados exclusivamente a practicar lo bueno, no debemos formar parte de ninguna práctica pecaminosa, porque el que lo hace no ama a Dios.

La Biblia describe a la gente malvada, como personas que están llenas de egoísmo y avaricia; son jactanciosos, arrogantes, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, insensibles, implacables, calumniadores, libertinos, despiadados, enemigos de todo lo bueno, traicioneros, impetuosos, vanidosos y más amigos del placer que de Dios.

Ellos aparentan ser piadosos, pero su conducta desmiente el poder de la piedad. ¡Con esa gente no debemos juntarnos!

Nosotros debemos en todo tiempo honrar al Señor con nuestros actos, permaneciendo firmes en la Verdad de las Sagradas Escrituras, que son las únicas que pueden darnos la sabiduría necesaria para la salvación mediante la fe en Cristo Jesús.

Toda la Escritura es inspirada por Dios y nos es útil para enseñarnos, para reprendernos, para corregirnos y para instruirnos en la justicia, a fin de que como siervos de Dios estemos enteramente capacitados para toda buena obra. ¡Al Señor le agrada mucho cuando hacemos lo que es correcto y justo!

Pr. José N. Corrales
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