GUADALAJARA, 07/02/2026.- Los jugadores de México Rojo celebran su triunfo ante México Verde tras un partido de la final de La Serie del Caribe de Béisbol 2026 celebrado este sábado en el Estadio Panamericano Charros de Jalisco en Guadalajara (México). EFE/ Francisco Guasco

En un desenlace de película, los Charros de Jalisco se coronaron campeones de la Serie del Caribe tras derrotar 12-11 a los Tomateros de Culiacán en 10 entradas. Este triunfo marca la primera corona caribeña para la organización tapatía y el décimo título para México en la historia del certamen.

El drama del «Wild Pitch»

El cierre del décimo capítulo quedará para el recuerdo por lo insólito. Con Culiacán arriba 11-10, el relevista Lupe Chávez perdió la brújula por completo; dos lanzamientos descontrolados (wild pitches) abrieron las puertas del plato para que Jalisco anotara las carreras del empate y la victoria de forma dramática.

Dominio inicial tapatío

Jalisco tomó el control desde temprano. En la segunda entrada, castigaron el pitcheo guinda con un rally de tres carreras impulsadas por Connor Hollis, Julián Ornelas (vía pasaporte) y Michael Wielansky.

La ventaja se amplió en el tercer rollo cuando, tras la salida del abridor Wilmer Ríos, el relevista Odrisamer Despaigne permitió sencillos productores de Hollis y Wielansky, este último remolcando dos más. Para la cuarta entrada, un cuadrangular de Bligh Madris con Mateo Gil en las bases puso la pizarra 9-1, sugiriendo una paliza inminente.

La rebelión de los Tomateros

Culiacán no bajó los brazos y orquestó una remontada épica con un rally de seis carreras, coronado por un doble del panameño Allen Córdoba, puso el juego 9-7.

Víctor Mendoza conectó el primero de sus dos vuelacercas para acercar a los sinaloenses por la mínima.

Cuando Jalisco ganaba 10-8, Mendoza volvió a aparecer con un jonrón de dos carreras ante el asombro del estadio, mandando el juego a extrainnings con el marcador empatado a 10.

El desenlace en episodios extra

En la apertura de la décima, los Tomateros tomaron la delantera 11-10 gracias a un elevado de sacrificio de Román Solís que mandó al «corredor fantasma», Estevan Florial, a la registradora.

Sin embargo, en el cierre, la defensiva de Culiacán se desmoronó. Tras llenar las bases y con dos outs, los errores de Lupe Chávez sentenciaron el juego: primero un wild pitch permitió que se empatara el duelo 11-11, y momentos después, otro envío enterrado permitió que Michael Wielansky anotara la carrera del campeonato desde la antesala.

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