San Diego, Estados Unidos.  El nicaragüense Román «Chocolatito» González ganó este sábado por decisión unánime al mexicano Julio César «Rey» Martínez en peso supermosca y se llevó el cinturón conmemorativo Diamante del Consejo Mundial de Boxeo.

González, ahora con récord de 51 victorias, 41 por la vía rápida, y tres derrotas, se impuso en las tarjetas por 118-110, 117-111 y 116-112 a Martínez, 18 triunfos, 14 por nocaut, 2 derrotas, en pelea realizada en San Diego, California.

Román González, de 34 años impuso condiciones con su fuerza y movilidad durante el primer tercio de la pelea. El nicaragüense conectó con mayor potencia al mexicano.

El mejor momento de «Rey» fue en el tercer episodio; metió combinaciones que pusieron en problemas al veterano de 34 años.

Hacia el sexto round González castigó con la derecha a Julio César y lo hizo tambalear, pero la campana salvó a su rival.

En el séptimo episodio el nicaragüense mantuvo el castigo sobre el nacido en la Ciudad de México, golpes de derecha, ganchos y combinaciones lastimaron a Julio César, quien no dejó de tirar golpes con los que evitó que se detuviera la pelea.

En el octavo y noveno round Rey Martínez contuvo los ataques del «Chocolatito», logró mantener la distancia y se animó al intercambio en el centro del ring, a pesar de la evidente superioridad en la potencia de los golpes de su oponente.

En el antepenúltimo, el boxeador mexicano volvió a soportar el castigo y lanzó contra González un par de uppers con los que lo hizo temblar, pero Román no se amedrentó, respondió con fuertes izquierdas que absorbió «Rey».

En el undécimo episodio Martínez, sabedor de que iba abajo en las tarjetas salió con más agresividad, lanzó volados de derecha, «Chocolatito» metió un par de derechas e inflamó el rostro de su rival, quien no dejó de responder, a pesar del castigo.

Valiente el mexicano volvió a aceptar el intercambio de golpes; el nicaragüense entró con combinaciones, conectó al rostro, castigó al cuerpo, pero no pudo derribar al lastimado rival de 27 años.

En el descanso previo al duodécimo y último round, Román González ni siquiera se sentó, se le notó entero, pero «Rey» Martínez no se regaló, prácticamente sin piernas para moverse aguantó el intercambio.

El mexicano lanzó volados con la intención de ganar la batalla por la vía rápida. Román aprovechó el cansancio y castigó a las zonas blandas; «Rey» respondió con fuertes derechazos y pidió más pelea, hasta que la campana decretó el final.

 

EFE noticias

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