
A cinco días del macabro hallazgo de Roniel Caldea, cuyo cuerpo fue localizado en la parte trasera de su propio vehículo, los pesquisas del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) intensifican las labores para dar con el paradero de los responsables.
Aunque los investigadores manejan diversas hipótesis, el móvil oficial del asesinato del operador naviero, quien prestaba servicios para la empresa Ferrominera Orinoco, aún no ha sido revelado.
El hallazgo se produjo el pasado jueves 9 de julio en el distribuidor de Alcasa, pasadas las diez de la noche, específicamente en la intersección de la avenida Guayana, a escasos metros del distribuidor Alcasa, con la calle Pardillo de la zona industrial Matanzas, en Puerto Ordaz.
Las evidencias en la escena del crimen
El cadáver de Caldea se encontraba amarrado y calcinado en un 100 % en el interior de una camioneta Ford, modelo Sport Wagon, placas AAG32V. En el sitio del suceso, los funcionarios de la policía judicial colectaron como evidencia un envase plástico con etiqueta de la marca Sun Cola, el cual presuntamente contenía residuos de combustible.
Fuentes confiables indicaron que la víctima fue golpeada salvajemente con un objeto contundente. Tras quedar inconsciente o aturdido, su agresor lo amarró, lo introdujo en la parte posterior del automóvil y lo trasladó hasta la zona industrial. Los análisis forenses preliminares sugieren que el trabajador aún se encontraba con vida al momento en que incendiaron el vehículo.
Reconstrucción de sus últimas horas
De acuerdo con informaciones fidedignas, las sospechas apuntan a que el último lugar que visitó Caldea antes del ataque fue un sector en Villa Jade, en la avenida Atlántico de Puerto Ordaz, donde presuntamente fue interceptado.
Trascendió que la víctima solía llevar un envase con gasolina de reserva en su camioneta -una práctica común entre los conductores actuales, en el país. Todo parece indicar que los homicidas utilizaron ese mismo combustible para prenderle fuego al automóvil antes de huir de la escena en otro vehículo.
Un día antes de ser encontrado sin vida, Caldea había salido a compartir con un par de amigos. Sin embargo, pasada la madrugada del jueves, sus acompañantes perdieron total contacto con él.
Clamor de justicia en San Félix
Roniel Caldea residía en el sector Los Sabanales, en San Félix, y era padre de dos hijos: una adolescente de 14 años y un niño pequeño.
Familiares y allegados han manifestado su profundo dolor y exigieron a las autoridades aplicar todo el peso de la ley contra los responsables del crimen. Aseguraron que Caldea era un hombre tranquilo, dedicado a su trabajo, que no buscaba conflictos ni presentaba problemas de conducta que pudieran haber desencadenado este trágico desenlace.
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