juego calamar

«El juego del calamar» es, sin duda, la serie del año. Los números de Netflix lo atesiguan, al igual que su presencia en redes, convirtiéndose en un fenómeno social y parte de la cultura pop. 

No solo la serie en sí está batiendo récords de audiencia sino de ventas por el mercadeo que hay a su alrededor. Los disfraces basados en el diseño de la historia así lo demuestran. 

Pero, ¿se ha vuelto tan famosa la serie por su calidad o por las polémicas que la envuelven? 

A continuación te presentamos las cinco polémicas principales que giran en torno a esta serie. 

La cuenta bancaria

Cuando el protagonista consigue ganar el juego y recibir el millonario premio, se le otorga una cuenta bancaria. Los fans de la serie decidieron que era una buena idea ingresar dinero en ella, ya que era un número real. Miles de espectadores comenzaron a ingersar 456 wones en la cuenta, al punto que los creadores tuvieron que cerrarla. 

Imitación a los juegos

La polémica más reciente y que más revuelo ha causado es la presencia de los juegos en colegios e institutos. Aunque los juegos se presentan como infantiles, Netflix avisa en cada capítulo la presencia d eviolencia explícita y lenguaje malsonante. En España, por ejemplo, educadores han manifestado la preocupación de ver a los niños jugar a los retos que aparecen en la serie, utilizando métodos agresivos contra los perdedores.

Las cifras (millonarias) de Netflix

Aunque las plataformas de streaming no cuenten -todavía- con un sistema de medidor de audiencias tan depurados como el de las cadenas de TV, las cifras internas que maneja Netflix con respecto a la serie son impresionantes: cerca de 111 millones de personas han visto El Juego del calamar. Vale acotar que Netflix cuenta por igual a una persona que ha visto la serie entera como a quien la ha visto por dos minutos. 

Colapso de Internet en Corea del Sur

«El juego del calamar» ha sido un éxito en todo el mundo, pero en su país de origen ni hablar. La avalancha de suscriptores a Netflix aseguran que ha sido abismal después de su publicación, al punto que el Internet ha estado a punto de colapsar. De hecho, el proveedor principal de Internet ha denunciado a Netflix, pidiéndole una compensación económica, ya que han tenido que hacerse cargo de unos enormes sobrecostes debido a la demanda de conexión.

Número real, usuario obstinado

Las tarjetas que ofrece el reclutador del juego cuentan un número de telefóno. Curiosamente, no solo existe, snio que el usuario que lo tiene lleva diez años con él. Aseguran que ya está harto de recibir mensajes y llamadas desde que se estrenó la serie. La compañía está tratando de llegar a un acuerdo para ponerle fin a esas llamadas tan molestas.