Los mismos vecinos echan troncos de árboles, ramas y basura en las alcantarillas. Fotos: Níger Martínez

El sistema de alcantarillado pluvial y de aguas residuales que atraviesa los barrios Vista al Sol y Santiago Mariño, en San Félix, se ha transformado en un foco de peligro. La práctica persistente de arrojar desechos sólidos en los colectores ha generado una obstrucción masiva que amenaza con anegar decenas de viviendas con el inicio de la temporada de lluvias.

No solo se trata de basura doméstica; a los colectores también son lanzados troncos de árboles, escombros de construcción y objetos pesados que impiden la libre circulación del agua. Muchos vecinos justifican esta conducta señalando que el servicio de aseo urbano no cumple con una frecuencia regular, optando por deshacerse de sus desperdicios en los sumideros de las calles.

El deterioro de la Ruta 2 y sectores aledaños

En la Ruta 2 de Vista al Sol, calle Sebastián Díaz, que colinda con el barrio Libertador, la situación es alarmante. La alcantarilla que desciende hacia Santiago Mariño está saturada de sedimentos y ramas. Incluso, en la intersección de la avenida 1, ya se registran tramos de la estructura que han colapsado y caído.

Este flujo de aguas negras y pluviales recorre una inmensa cárcava ubicada detrás de los sectores Santiago Mariño y Cacahual Las Piñas, para finalmente desembocar en el río Yocoima, arrastrando consigo toda la carga contaminante.

Puntos críticos y desbordamientos

En la intersección de la avenida 7 con la calle 67 del Sector II, se evidencia una boca de visita desbordada. Los sumideros diseñados para captar el agua de lluvia están sellados por el acumulado de desechos, dejando el sistema totalmente inoperativo y exponiendo a los residentes a olores fétidos y contaminación constante.

Testimonios de los afectados

Yubiry Idrogo, habitante de la calle 8 de Santiago Mariño, comenta que muchos vecinos no aprovechan el paso eventual del camión del aseo. Por su parte, Morela Riveras, quien ya ha sufrido inundaciones en su hogar, denuncia que el colapso es responsabilidad directa de quienes no miden el daño que causan a otros habitantes al usar los drenajes como depósitos de basura.

Consecuencias del vertido de basura en las alcantarillas

El bloqueo intencional de los sistemas de drenaje urbano acarrea efectos devastadores para la comunidad:

Inundaciones y anegaciones: Al no tener salida el agua de lluvia, el nivel sube rápidamente, ingresando a las viviendas y causando la pérdida de enseres y daños estructurales.

Proliferación de focos infecciosos: El estancamiento de aguas negras favorece la aparición de criaderos de mosquitos, transmisores de Dengue y enfermedades de la piel o gastrointestinales.

Crecimiento de cárcavas: El agua que no puede fluir por las tuberías busca caminos alternativos por la superficie, erosionando el suelo y acelerando la formación de cárcavas que destruyen calles y casas.

Deterioro de la vialidad: El contacto constante del agua residual y los desbordes debilitan la capa asfáltica, provocando huecos profundos y el colapso de las avenidas principales.

Impacto ambiental: Los desechos sólidos y químicos terminan en el río Yocoima, afectando la fauna local y la calidad de las fuentes hídricas de la región.

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