La calle Mariño de San Félix está saturada de huecos de todos los tamaños. Foto: Níger Martínez

El tránsito por las calles y carreras del casco comercial de San Félix se ha convertido en una auténtica carrera de obstáculos. La acumulación de huecos profundos, botes de agua potable y el descontrol vehicular han dejado a la zona en un estado crítico, siendo el cruce de la calle Ramírez con la carrera Mariño uno de los puntos más afectados por accidentes y congestión.

Más de diez días estuvo la calle Zoilo Vidal, sin servicio eléctrico, se quemaron dos transformadores.

Motorizados e impunidad en contravía

Uno de los mayores temores de quienes transitan por la zona es la imprudencia de los motorizados, quienes circulan habitualmente en contrasentido. La falta de patrullaje policial, el cual ocurre solo de forma esporádica, agrava la situación durante los fines de semana. Recientemente se han registrado varios atropellos a peatones debido a esta anarquía vial.

Aceras invadidas y caos peatonal

A este escenario se suma la falta de espacio para el peatón. Las aceras están saturadas con puestos improvisados de economía informal, mercancía y avisos publicitarios, obligando a los transeúntes a caminar por la calle entre autobuses, carros particulares y cientos de motocicletas.

En la carrera Mariño, adyacente a locales como Mundo Total, grandes troneras hacen casi imposible la circulación, obligando a los conductores a detenerse por completo para lograr avanzar.

Postes obsoletos y fallas eléctricas constantes

El deterioro urbano no concluye en el asfalto. A los botes de agua potable se suman bases de postes en mal estado que obstaculizan el paso. José Valor, dirigente vecinal de la zona, señala que es urgente sustituir la red aérea por un sistema eléctrico subterráneo. Actualmente, hay postes con más de ocho años de deterioro y cables de alta tensión que rozan de manera peligrosa con las fachadas de los edificios.

Valor recordó que la calle Zoilo Vidal permaneció recientemente más de diez días sin luz por la quema de dos transformadores. Aunque el servicio fue restablecido, en el casco comercial se registran entre tres y cuatro apagones diarios sin que hasta ahora haya una solución definitiva por parte de Corpoelec.

Llamado a la inversión de los tributos

Comerciantes y vecinos coinciden en que estas fallas generan pérdidas cuantiosas para la economía local. Valor destacó que la zona comercial de San Félix es una de las que más tributos aporta mensualmente a la Alcaldía de Caroní.

«San Félix es el motor económico de este lado de la ciudad. Esos impuestos, calculados en divisas, deberían reinvertirse en la sustitución de postes por un cableado subterráneo, el asfaltado de las calles y el fortalecimiento del sistema eléctrico», concluyó el dirigente vecinal, haciendo un llamado de atención urgente ante la alta afluencia de compradores que recibe la zona durante los fines de semana.

 

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