Como docentes, a menudo sentimos la tentación de entregar a nuestros estudiantes todas las respuestas antes de que ellos se hayan planteado las preguntas. Sin embargo, el aprendizaje ocurre cuando surge la necesidad de resolver un desafío. Aquí es donde el Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) transforma la dinámica del aula.
¿Qué es el ABP?
Es una de las metodologías activas que potencia el aprendizaje en el aula; el ABP utiliza un problema real o ficticio como el punto de partida para la adquisición de nuevos conocimientos. Es el motor que impulsa al estudiante a investigar, colaborar y aprender por cuenta propia para hallar una solución. Según la cartilla de UNIMINUTO (2024), esta metodología fomenta la autonomía y el pensamiento crítico, ya que el alumno asume la responsabilidad de su propio aprendizaje.
Si quieres implementar esta metodología en tu aula, puedes seguir los siguientes pasos:
- Planteamiento del problema: Presenta un escenario complejo y retador relacionado con tu materia. Lo ideal es que sea un problema abierto, es decir, que no tenga una única respuesta correcta.
- Lluvia de ideas y diagnóstico: Los estudiantes analizan qué saben y, lo más importante, qué necesitan saber para resolver el problema presentado.
- Investigación autónoma: Los alumnos buscan información, consultan fuentes y contrastan datos. Aquí el docente actúa como un tutor o facilitador; evita ser la fuente de las respuestas.
- Propuesta de solución y debate: Los grupos presentan sus hallazgos y defienden sus propuestas ante el resto de la clase, promoviendo la argumentación.
Prompt para generar problemas de ABP
Instrucciones para el docente: Copia y pega el siguiente texto en Gemini o ChatGPT, completando la información entre corchetes [ ].
Actúa como un experto en diseño instruccional y metodologías activas. Mi objetivo es aplicar el Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) con mis estudiantes de [nivel educativo o grado] en la asignatura de [nombre de la materia].
Redacta un desafío o problema del mundo real relacionado con el tema de [insertar tema específico]. El problema debe cumplir con las siguientes características:
- Contextualizado: Debe situar al estudiante en un rol profesional o ciudadano específico.
- Abierto: No debe tener una solución única ni directa; debe requerir investigación y debate.
- Retador: Debe motivar la curiosidad y la necesidad de aprender nuevos conceptos para resolverlo.
Además del planteamiento del problema, incluye 3 preguntas activadoras que inviten a los estudiantes a reflexionar inicialmente y los objetivos de aprendizaje (competencias o conocimientos que se espera que desarrollen al resolverlo)”.
IA como apoyo para organizar el ABP
El ABP requiere organización de la información. Para facilitar el proceso, te sugiero estas herramientas:
- Padlet o Lucid: Excelentes para que los estudiantes creen muros de investigación donde peguen sus hallazgos de forma visual y colaborativa.
- IA como apoyo: Puedes sugerir a tus alumnos que presenten sus soluciones a una IA (como Gemini) con el siguiente mensaje: Actúa como un consultor experto y cuestiona mi propuesta de solución para encontrar posibles fallas o puntos de mejora. Esto eleva el nivel de exigencia y reflexión.
El ABP nos invita a confiar en la capacidad de nuestros estudiantes para manejar la incertidumbre. Al final del día, nuestra meta va más allá de que solo aprendan contenidos; buscamos que aprendan a aprender. ¿Cuál es ese problema real de tu área que podrías plantearles mañana mismo?
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