Este 1ero de Mayo del 2020, nos agarra, embuidos en dos grandes problemas, 1ero la pandemia del Coronavirus y el 2do  lo nacional, soportando un régimen, que solo se ha encargado de empobrecer durante estos veinte años al trabajador. Por eso nos gustaría salir a la calle con nuestros tapaboca y con el debido distanciamiento social, llevando, nuestras consigna y nuestras ollas vacías, pero ante el distanciamiento obligatorio impuesto por la pandemia del Covid19, así como por la falta de gasolina y transporte, que impide la movilización acostumbrada para esta fecha. Pero sin olvidar,  está crisis que acorrala a nuestro pueblo, que lo obliga solo a la lucha por la sobrevivencia del día, día, ante el deterioro acelerado de su nivel de vida. A la ruina del salario, y a la miseria de unas prestaciones sociales, para su retiro.

Por tanto desde la CTV- Bolívar, proponemos:

Primero: Este 1ero de Mayo del 202O, a las 8:00 AM,  elevemos nuestra voz de protesta, cada uno de los trabajadores de Venezuela, desde nuestros hogares, enarbolar la bandera nacional, cacerolear,  colocar carteles de protestas frente a nuestras Casas, y en las fábricas, expresar nuestro descontento ante la caída absoluta del sector productivo del país y la perdida, de nuestros puestos de trabajo.

Segundo: Visto que la dolarización del mercado de bienes y servicios, es un hecho aceptado por el Gobierno Nacional, exigir la dolarización del salario y que el mismo se eleve a la suma de $250 mínimo mensuales, extensivo a nuestros  trabajadores jubilados y pensionados.

Tercero: Exigir la inmediata libertad de todos los presos políticos en Venezuela, incluidos periodistas, militares, amas de casa, estudiantes y nuestros compañeros trabajadores,  Rubén González y  Rodney Álvarez.

Cuarto: Ante el incumplimiento de las Contrataciones Colectivas Laborales y la violación de la Libertad Sindical por parte de este gobierno, quienes cercenan la posibilidad de instalación nuevamente de las Comisiones Tripartitas (Patrono, Trabajador y Gobierno) en el país,  lo cual fue un exhorto de la OIT.

Y finalmente debemos expresar que este mensaje no solo va dirigido al trabajador activo, sino también va para nuestros compañeros, jubilados y pensionados, quienes tienen por  pago, una pensión miserable que no les alcanza ni para comprar alimentos, mucho menos para comprar sus medicamentos.

También, va para nuestros compañeros trabajadores productores del campo, quiénes a  pesar de hacer un gran esfuerzo para producir la comida, a ellos, tampoco les alcanza esos salario de hambre. Igual, para nuestros compañeros trabajadores del sector salud, quienes hacen un gran esfuerzo para enfrentar la pandemia, arriesgando sus vidas, pero conscientes de su deber de prestar la asistencia médica a nuestro pueblo, aun así, ante la falta de medicinas para el restablecimiento de su salud. Va para nuestros hermanos buhoneros, quienes día a día, salen a retar el coronavirus, sin tener horarios fijo, ni salario, ni bono alguno de auxilio, porque  no tienen ningún tipo de seguridad social, salen a jugarse la vida, para buscar el sustento diario de llevar algo de comer a su familia.  Para los empresarios honestos, que saben como poco a poco, han ido desapareciendo sus pequeños y medianos comercios, pero sin embargo siguen asumiendo el papel de tratar de mantener sus empresas en proceso de producción. Este mensaje es para el comerciante y distribuidor  quienes buscan desesperadamente movilizar los pocos productos y rubros que quedan en pie en el país, para trasladarlos, ante un gobierno irresponsable, que pretende paralizar totalmente el mermado aparato productivo sin gasolina y sin la debida protección para que los productos lleguen a su destino.

Insistimos y ratificamos nuestra solidaridad con los comerciantes, quienes han visto saquear, sus negocios producto del hambre del pueblo, quienes algunos de manera irracional ven el saqueo como una vía de resolver sus necesidades inmediata, más no ven la perdida de los puestos de trabajo, quizás de un familiar, un vecino, un amigo o conocido.

Por tanto, esta convocatoria, la realizamos conscientes, de todas las adversidades que debemos enfrentar,  un Gobierno que lleva muchas veces a incitarnos a robar, a saquear, no lleva humillarnos por un pollo, una mortadela, una caja de comida o una bolsa de los CLAP, Bono o cualquier otra dádiva que se les ocurra, sólo para tratar de someternos, con un  cerco mediático ejercido igualmente por el gobierno, con campañas de intimidación, en contra de aquel que exprese su descontento, pero estamos conscientes de que algo hay que hacer, no podemos quedarnos con los brazos cruzados, ante tantos abusos, por eso, esta invitación a que te conviertas, en tu propio convocante, echemos el miedo a nuestras espaldas y asumamos el compromiso, por una Venezuela digna. 

«Juntos, somos  invencibles, todos a una sola voz»

Víctor Moreno