Jimmy Lai
Una furgoneta del Departamento de Servicios Penitenciarios transporta al magnate de los medios Jimmy Lai al Tribunal Superior de Hong Kong. EFE/EPA/JEROME FAVRE

Hong Kong.-El juicio en Hong Kong al magnate mediático Jimmy Lai se aplazó hasta el 13 de diciembre mientras se resuelve la situación de su abogado defensor, el británico Tim Owen, para quien las autoridades de la excolonia británica se resisten a conceder un visado de trabajo.

El proceso debía comenzar este jueves, pero la situación del visado de Owen provocó que el letrado estuviera ausente de la primera sesión, muy mediática al ser Lai la primera persona juzgada en Hong Kong por el cargo de conspiración con fuerzas extranjeras, un delito recogido en la controvertida Ley de Seguridad Nacional (LSN) que conlleva la pena máxima de cadena perpetua.

Según el equipo de defensa de Lai, lo sucedido pone de relieve una vez más los esfuerzos de las autoridades para evitar que el abogado británico participe en este polémico juicio.

Lai, de 74 años, crítico del Partido Comunista Chino (PCCh), se enfrenta a tres cargos bajo la estricta LSN impuesta a Hong Kong por Pekín, incluida la supuesta confabulación con «fuerzas extranjeras» y otro de sedición según la legislación de la época colonial.

El fundador del ya desaparecido periódico Apple Daily, de línea prodemocrática, lleva en prisión desde diciembre de 2020 y se ha declarado no culpable de todos los delitos que se le imputan.

Otros seis acusados en la misma causa, todos empleados del diario que trabajaron con Lai durante años, se han declarado culpables y tres de ellos testificarán en contra del magnate.

Llegada de la defensa de Jimmy Lai 

El abogado Owen llegó recientemente a Hong Kong con un visado de trabajo válido con objeto de participar tanto en el juicio a Lai como en otro proceso diferente.

«Por razones que solo ellos conocen, el Departamento de Inmigración ha decidido retener la solicitud de prolongación del visado de trabajo del señor Owen», explicó a la prensa presente en la Corte Robert Pang, uno de los miembros del equipo legal de Lai.

Durante los últimos dos meses el gobierno de la excolonia ha tratado bloquear en cuatro ocasiones la participación del abogado británico mediante procesos legales, con el argumento de que un letrado foráneo no debería estar autorizado a tomar parte en un juicio relacionado con un cargo de conspiración con fuerzas extranjeras.

Los intentos previos, sin embargo, fueron desbaratados por el Tribunal de Apelación Final de Hong Kong (CFA), pero tras la decisión de los jueces, el jefe del Ejecutivo hongkonés, John Lee, propuso a Pekín una interpretación de la Ley Básica de Hong Kong para «aclarar si abogados extranjeros pueden participar en casos de la Ley de Seguridad Nacional».

En las últimas semanas, ha aumentado la presión de personajes y medios considerados favorables a Pekín en Hong Kong para bloquear la admisión del abogado británico.

En Hong Kong, una antigua colonia británica con una jurisdicción basada en el derecho anglosajón, es habitual la admisión de abogados británicos.

Las reglas de Hong Kong establecen que los consejeros del rey -abogados establecidos designados por el monarca británico- necesitan permiso oficial antes de defender a sus clientes en los tribunales hongkoneses.

Lai, fundador del ahora desaparecido periódico Apple Daily, huyó de China continental a Hong Kong cuando tenía 12 años y construyó un entramado de medios prodemocracia.

El empresario cumple desde diciembre de 2020 una condena de 20 meses por varios cargos relacionados con las protestas antigubernamentales que sacudieron la ciudad en 2019.

Es uno de los muchos activistas a favor de la democracia en Hong Kong que han sido arrestados por las autoridades desde que Pekín impuso la LSN a fines de junio de 2020, en respuesta al movimiento de protesta de 2019 opuesto al PCCh.

Los críticos de esa Ley aseguran que la normativa podría socavar la larga tradición hongkonesa de independencia judicial, sobre todo porque unos pocos jueces son seleccionados para juzgar los casos de seguridad nacional y algunos acusados, incluido Lai, son juzgados sin jurado.