El embarazo en adolescentes se ha convertido en un suceso normal y cotidiano. La tasa mundial de embarazo adolescente se estima en 46 nacimientos por cada 1.000 niñas, mientras que las tasas de embarazo adolescente en América Latina y el Caribe continúan siendo las segundas más altas en el mundo, estimadas en 66.5 nacimientos por cada 1.000 niñas de entre 15 y 19 años, y son sólo superadas por las de África subsahariana, según la OPS (Organización Panamericana de la Salud).

Uno de los mayores problemas en cada caso de embarazo adolescente, es la falta de atención médica, debido a que las jóvenes no acuden a los centros hospitalarios para llevar un control durante el periodo de dicho embarazo.

Un problema que claramente desemboca a muchos otros, porque no está en juego solo vida de inocentes, sino también la de jóvenes que no están sometidas a cuidados físicos y psicológicos para preservar su salud.

En consecuencia, también impide la preparación académica de los jóvenes, los empuja a un estado de desesperación, depresión, y el peor de los escenarios, el aborto.

Es así que en el mundo se practican aproximadamente 3 millones de abortos no seguros en adolescentes cada año, y las tasas de mortalidad materna representan 15% de todas las causas de muerte en mujeres jóvenes menores de 20 años, informe que refleja SciELO.

Situación que impulsa la necesidad de apoyar programas de prevención de embarazo en adolescentes, aumentar la disponibilidad en precios de anticonceptivos, brindar educación sexual en los hogares, aumentar la calidad de atención hospitalaria y reducir significativamente la interrupción de embarazos, para así cuidar la salud de los involucrados.

Jornada de prevención para el embarazo en adolescentes

 

Lauren Campos Rivas

Pasante UBA

¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!

Facebook X Instagram WhatsApp Telegram Google Play Store