Evangelio del Día. Juan 10,22-32

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«Era invierno y en Jerusalén se celebraba la fiesta de la Dedicación del Templo. Jesús se paseaba en el Templo, por el pórtico de Salomón, cuando los judíos lo rodearon y le dijeron: «¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Mesías, dínoslo claramente.» Jesús les respondió: «Ya se lo he dicho, pero ustedes no creen. Las obras que hago en el nombre de mi Padre manifiestan quién soy yo, pero ustedes no creen porque no son ovejas mías. Mis ovejas escuchan mi voz y yo las conozco. Ellas me siguen, y yo les doy vida eterna. Nunca perecerán y nadie las arrebatará jamás de mi mano. Aquello que el Padre me ha dado es más fuerte que todo, y nadie puede arrebatarlo de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno.»

  Reflexión hecha por Luis Perdomo Animador Bíblico de la Diócesis de Ciudad Guayana. Venezuela.

 La Iglesia universal celebra hoy la Fiesta entre otros santos en honor a San Juan de Ávila. Nació en Almodóvar del Campo, Ciudad Real, España el 6 de enero de 1500.  Fue un sacerdote y escritor ascético. Una de sus cualidades más admirables era su gran humildad. A pesar de sus brillantes éxitos apostólicos, siempre se creía un pobre y miserable pecador. El 10 de mayo del año 1569, diciendo «Jesús y María» murió santamente. Fue beatificado en 1894 y el Papa Pablo VI lo declaró santo en 1970.

 Y la liturgia diaria, nos presenta al Evangelio de Jesucristo según San Juan, capítulo 10, versos del 22 al 32. en el que los adversarios de JESÚS lo provocan para que declare abiertamente que Él es el Mesías Enviado por DIOS. JESÚS les responde indirectamente, haciendo alusión a Sus Palabras y a Sus Obras. Ya que son sobre todo estas últimas las que dan testimonio de Él, porque con ellas ha comunicado la Vida a los hombres.

 Teniendo en cuenta que estas Obras JESÚS las realiza en Nombre del PADRE. Y por eso es que en ellas se hace presente la Vida Divina, que Libera y Transforma. Pero solo Sus ovejas pueden reconocerlo y por eso reciben de Él la Vida. Y no se podrán perder porque viven Protegidas por la Mano del Hijo y la Mano del PADRE, que Son UNO, pues Ambos actúan en Común-unión y Unidad perfecta por la Salvación de Sus Ovejas.

 Es importante destacar que el texto, continua con el discurso del Buen Pastor, que se inició el domingo pasado, pero esta vez sus interlocutores no son gente sencilla del pueblo, sino los dirigentes religiosos del Templo, que lo que quieren es satisfacer su curiosidad o un pretexto para condenarlo, por blasfemo. Por eso es que los dirigentes judíos con esta actitud provocativa, demuestran que no son pastores y que tampoco son del rebaño. Están ligados a la Ley, pero no al Espíritu, que es quien permite Creer y Ver la Novedad del Reino de DIOS, Encarnado en JESÚS, que reúne a su pueblo con la sola atracción de Su Persona.

 Al confrontarnos con el texto, vemos que la Fe en JESÚS es la que nos une, más que la fidelidad a las tradiciones del pasado, o la solidaridad entre comulgantes. Y es que el pueblo de Cristo no es una masa; no es la Humanidad con mayúscula. Sino que está compuesto de personas que valen cada una por sí misma y que han empezado con Él una aventura hecha de confianza y de Amor mutuo: «Yo las conozco y ellas escucharán mi voz» (Jn 10,27). Porque la COMUNIÓN entre JESÚS y Su Rebaño no se da por un mero cumplimiento de los sacramentos, sino por el Reconocimiento y el Seguimiento Fiel a Su Proyecto de Vida.

 Y es que JESÚS Se Ha Encarnado en el mundo, no solo para Enseñarnos a ser más humanos, sino también, para demostrarnos que Él es un amigo Fiel que siempre está con nosotros. Pero lamentablemente la mayoría de los que somos llamados nos hacemos los sordos y no lo escuchamos. Decimos conocerlo, y ante los problemas de nuestros semejantes nos hacemos los desentendidos. Aunque conocemos su mandato de Amarnos los unos a los otros no lo aplicamos, ya que hablamos mal de las personas, y no nos importa pisotear el derecho o la dignidad del otro para conseguir nuestros propósitos.

 Por eso es que el Evangelio de hoy nos presenta el gran desafío de ser una verdadera oveja de JESÚS totalmente Configurada con el Pastor, para impulsar el Mensaje de AMOR de DIOS por la humanidad y en un diálogo fraterno y respetuoso con las opiniones de los demás podamos evaluar las amenazas y los distintos problemas que estamos padeciendo y al aceptar nuestras diferencias podamos construir una propuesta solidaria en pro de la justicia, y la paz para todos.

Señor JESÚS, ayúdanos a entender que nuestra relación Contigo no se da por un mero cumplimiento de los sacramentos, sino por el Reconocimiento y el Seguimiento Fiel a Tu Proyecto de Vida que es el que Transforma la iniquidad en ambientes de justicia y paz para todos. Amén.

 

Luis Perdomo