Evangelio del Día. Marcos 9,38-48

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«En aquel tiempo, Juan dijo a Jesús: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y se lo hemos prohibido, porque no es de nuestro grupo.» Jesús replicó: «No se lo prohíban, porque nadie que haga un milagro en mi nombre puede luego hablar mal de mí. Pues el que no está contra nosotros está a favor nuestro. Os aseguro que el que os dé a beber un vaso de agua porque sois del Mesías no quedará sin recompensa. Al que sea ocasión de pecado para uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgaran del cuello una piedra de molino y lo echaran al mar. Y si tu mano es ocasión de pecado para ti, córtatela.

Más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al fuego eterno que no se extingue. Y si tu pie es una ocasión de pecado para ti, córtatelo. Más te vale entrar cojo en la vida, que ser arrojado con los dos pies al fuego eterno. Y si tu ojo es ocasión de pecado para ti, sácatelo. Más te vale entrar tuerto en el reino de Dios que ser arrojado con los dos ojos al fuego eterno, donde el gusano que roe no muere y el fuego no se extingue.»

Reflexión: Por el Servicio de Animación Bíblica de la Diócesis de Ciudad Guayana. Responsable: Luis Perdomo.

  En este Vigésimo Sexto Domingo del Tiempo Ordinario la Iglesia Universal celebra la fiesta entre otros santos, en honor a los Santos Cosme y Damián. Mártires del siglo III. Eran hermanos gemelos nacieron en Arabia, en el siglo tercero. Se dedicaron a la medicina y llegaron a ser muy afamados médicos. Pero tenían la especialidad de que a los pobres no les cobraban la consulta ni los remedios. Lo único que les pedía era que les permitieran hablarles por unos minutos acerca de Jesucristo y de Su Evangelio. Estos dos santos, junto con San Lucas, son los patronos de los médicos católicos

 Y la liturgia diaria nos presenta el Evangelio de Nuestro Señor JESUCRISTO, Según San Marcos capítulo 9, del verso 30 al verso 37, en el que se resalta la preocupación del discípulo Juan, porque hay un hombre que expulsaba demonios en el nombre de JESÚS, que no hace parte de la comunidad de ellos y por eso le han impedido seguir realizando estas obras de misericordia a favor de los endemoniados. JESÚS, le responde con una actitud incluyente y muestra a sus discípulos que las buenas obras son el fruto y el testimonio de la fe.

Y aprovecha para expandir su enseñanza sobre la manera en que debemos tratar a nuestros semejantes y mirar cuáles actitudes o desviaciones nos hacen activar algunos de los órganos de nuestro cuerpo que nos hacen caer en pecados, por lo que es conveniente estar atentos y hacer lo imposible para reprimir cada una de esas ambiciones y emociones desviadas que constantemente están amenazando nuestro compromiso cristiano.

 Porque para JESÚS, lo más importante es la Misericordia hacia los necesitados y no la vivencia de una Fe sin obras. Por eso Él ve en cada buena obra un aporte para la construcción y adopción del proyecto de Vida plena de DIOS. Y es esa su enseñanza cotidiana, la de mostrar la lógica de DIOS, que es contraria a lógica mezquina de este mundo. Lamentablemente el discípulo Juan, es el símbolo de los discípulos de todos los tiempos, que hemos querido tener el control sobre DIOS, reclamando protagonismo, poder, y monopolio sobre las cosas.

JESÚS, vuelve a darnos otra lección a sus seguidores, frente al espíritu cerrado, egoísta y sectario de Juan, Él presenta la apertura total. La invitación del Maestro es a confiar en el Espíritu Santo: «él que no está contra nosotros está a nuestro favor». Y es que el Maestro, lo dejó bien claro, no debemos, ni podemos pretender tener un control sobre DIOS, sino más bien a dejarnos guiar dócilmente por ÉL.

 Al confrontarnos con el texto y ver que continuamente adoptamos la actitud del Apóstol Juan, al decir: «no es de los nuestros», de nuestro grupo, de nuestra tierra, de nuestra raza, de nuestra ideología, de nuestra Iglesia. Ya que, esta mentalidad se cuela con frecuencia en nuestras comunidades y poco tiene que ver con la praxis de JESÚS que, precisamente por esto, reprocha hoy a sus discípulos esta actitud exclusivista, que cierra la comunidad en vez de abrirla hacia el compartir fraterno.

 Afortunadamente muchas personas comparten valores básicos del Evangelio, y realizan acciones en favor de los otros, aunque no todos lo hacen en nombre de JESÚS. Pero esto no debe de ser un obstáculo, la idea es que trabajemos juntos, ya que muy posiblemente él que lleva una vida de entrega y altruismo hacia los demás acabará descubriendo a DIOS en el Amor que da y que recibe, y no sería la primera vez, que se encuentre Con JESÚS por esta vía.

 No olvidemos que el Espíritu Santo sopla donde quiere y no hay fuerza humana, que pueda señalarle un lugar o una dirección. De allí que hoy sea el día para preguntarme: ¿está contra nosotros? Si la respuesta es no, ¿por qué le impedimos que haga el bien, o le criticamos, aunque no sea de los nuestros?  Y es que precisamente nuestro mundo cada vez más universal necesita la cooperación de todos, el trabajo en equipo, en red, donde todos seamos parte fundamental en la construcción de la civilización del AMOR, tan necesaria para nuestro mundo.

Señor JESÚS, ayúdanos a reconocer Tú presencia en todos nuestros hermanos, a buscar espacios de diálogo y encuentros con el que no es de mi grupo, y haznos comprender que cada ser humano tiene algo que aportarnos porque también es hijo/a de DIOS, aunque piense distinto. Amén.

Luis Perdomo