

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) han lanzado un llamamiento conjunto urgente para recaudar 202 millones de dólares. El objetivo de estos fondos es proteger a casi nueve millones de personas ante el impacto potencial de un fuerte fenómeno meteorológico de El Niño en 22 países prioritarios de alto riesgo.
A través de un comunicado, ambas agencias subrayaron la necesidad de contar con una financiación flexible e inmediata para mitigar los efectos climáticos previstos, los cuales amenazan con desestabilizar la seguridad alimentaria, los medios de subsistencia y la producción agrícola en las regiones más vulnerables del mundo durante este año y el próximo.
Los pronósticos meteorológicos apuntan a que El Niño se intensificará notablemente en la segunda mitad de 2026. Esta evolución climática incrementará la probabilidad de sequías extremas, inundaciones y tormentas severas en diversas zonas de África, Asia, el Pacífico, así como en América Latina y el Caribe; en esta última región, los países bajo mayor riesgo son Colombia, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras y Venezuela. Las agencias advierten que estas anomalías alterarán drásticamente las temporadas de siembra, los ciclos de cultivo, las cosechas, la calidad de los pastos y la disponibilidad general de agua.
Escenario de vulnerabilidad acumulada
Este panorama se torna aún más alarmante al coincidir con una crisis global preexistente. Millones de personas en todo el mundo ya arrastran una grave inseguridad alimentaria provocada por conflictos armados, inestabilidad económica, desplazamientos forzados, desastres climáticos recurrentes y las persistentes perturbaciones económicas vinculadas al conflicto en Oriente Medio.
Ante esta realidad, la FAO y el PMA ya se encuentran preparadas para desplegar medidas preventivas en beneficio de 1,2 millones de personas. Sin embargo, recalcan que una inversión adicional de 167 millones de dólares les permitiría ampliar rápidamente su apoyo a otros 7,6 millones de afectados, logrando así una cobertura total de 8,8 millones de personas en las naciones prioritarias.
Cada dólar invertido en respuesta preventiva puede generar hasta 7 dólares en pérdidas y costes de respuesta evitados.
Este llamamiento conjunto se fundamenta en pruebas sólidas que demuestran que la acción anticipatoria no solo es altamente eficaz, sino también rentable.
Al respecto, Beth Bechdol, subdirectora general de la FAO, enfatizó que «la experiencia demuestra sistemáticamente que la actuación temprana es más eficaz y menos costosa que responder una vez que la crisis se ha agravado».
En sintonía con esta postura, el director ejecutivo interino del PMA, Carl Skau, concluyó con una advertencia contundente sobre la urgencia de la situación: «No podemos permitirnos las consecuencias de otra crisis alimentaria».
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