La representación de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras) en el estado Mérida ha emitido una alerta sobre la crítica situación de la infraestructura vial en la zona andina.
Según el gremio, el avanzado estado de deterioro de las carreteras no solo dificulta el tránsito, sino que se ha convertido en el principal freno para el crecimiento económico regional, afectando directamente la capacidad de distribución de los productos del campo hacia el resto del país.
El impacto de las lluvias de 2025
Marcos Delgado, presidente de Fedecámaras en la entidad, señaló que el panorama actual es consecuencia directa de las intensas precipitaciones registradas durante el año 2025. Estas lluvias provocaron el colapso de arterias viales fundamentales, revirtiendo las proyecciones de crecimiento que se tenían para el sector productivo.
El dirigente empresarial explicó que esta crisis de infraestructura ha forzado un incremento significativo en los costos operativos del transporte, lo que se traduce inevitablemente en un alza de los precios finales para el consumidor y una pérdida de competitividad para los productores locales.
Prioridad en el presupuesto 2026
Ante esta realidad, el sector empresarial propone formalmente que el Plan de Inversión 2026, bajo la tutela del Consejo de Planificación local, establezca como prioridad absoluta la recuperación de la vialidad agrícola.
Delgado enfatizó que la región andina vive una situación de desigualdad marcada por una infraestructura que impide una «integración perfecta» con el mercado nacional.
La intención es que los recursos y beneficios económicos sirvan para reconstruir las vías principales y secundarias, garantizando que el estado mantenga su estatus como potencia productiva.
Hacia un modelo de exportación
Finalmente, el gremio subrayó que la ejecución de grandes inversiones en materia vial no solo estabilizaría el mercado interno, sino que funcionaría como un catalizador para las exportaciones. Mérida y los estados vecinos poseen rubros con alto potencial internacional que hoy se ven limitados por la logística.
Finalmente, al garantizar vías aptas, no solo se protege la seguridad alimentaria, sino que se abren puertas para que los productos andinos lleguen a mercados extranjeros, impulsando el bienestar de los productores y la economía nacional.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!









