Berlín, Alemania. El director de la selección alemana, Oliver Bierhoff, ha dimitido tras 18 años en el puesto, después de la desastrosa eliminación de Alemania en Qatar y sin esperar a la cumbre convocada por la Federación Alemania de Fútbol (DFB) para analizar la situación.

«Dejo el camino libre para nuevas direcciones», escribió el exinternacional, de 54 años, en una declaración difundida anoche, en que da por prematuramente terminado su mandato.

«En los últimos cuatro años no he logrado devolver la alegría a los aficionados», prosigue el texto, donde admite que algunas de las decisiones «que adoptamos convencidos» no han sido las correctas.

El contrato de Bierhoff expiraba en 2024, es decir, que habría seguido en el puesto previsiblemente hasta la próxima Eurocopa, en la que Alemania será anfitriona.

Más allá de lo ocurrido en Qatar, a Bierhoff se le relaciona con los dos últimos «fracasos» de la selección alemana; en el anterior Mundial de Rusia, a la que acudía como defensora del título, pero cayó en la fase de grupos, y en la Eurocopa, en 2021, donde también fue eliminada prematuramente.

El exdelantero llegó a la selección en 2004, aún con Jürgen Klinsmann como técnico y tras haber disputado como futbolista internacional 70 partidos oficiales del conjunto nacional.