Francisco Carabalí

Trujillo.-Semanas después de anotar su último gol ante el CD Hermanos Colmenarez en Puerto Ordaz por la Fecha 15 de la Liga FutVe, el tiempo de juego de Francisco Carabalí con Mineros de Guayana finalizó con el comunicado que anunció la salida del volante por decisión administrativa, culminando así una relación que inicio en 2020.

El trujillano con la casaca negriazul en 40 partidos, 38 en la Primera División Venezolana y 2 en la Copa Sudamericana.

Residenciado actualmente junto a su familia en la población de El Cenizo, en el estado Trujillo, Francisco Carabalí conversó para BALONAZOS y habló de los pormenores de su salida del cuadro oriental, experiencia que ya vivió en 2016 cuando fue despedido por indisciplina como él mismo acepta como persona y jugador.

En esta oportunidad calificó su salida de la plantilla como injusta y manifestó haber sido maltratado por las autoridades del club bolivarense.

¿Qué determinó su salida de Mineros de Guayana? “Un día antes del partido ante el Caracas FC en Puerto Ordaz (7 de julio) le manifesté al técnico (Jorge Duran) de que no estaba en condiciones para jugar por presentar abscesos en los glúteos. Yo estaba tranquilo con la petición porque venía de jugar 18 partidos e incluso anoté 4 goles en la campaña. Su respuesta fue que entonces no contaba conmigo porque mi obligación era jugar con Mineros aun estando lesionado, que era mi obligación”.

¿El cuerpo médico del club tenía conocimiento de los abscesos? “Desde hace un año tengo tres abscesos en la región glútea donde se acumula pus en la piel que me ha generado episodios de fiebre y malestar que me lo han removido para poder jugar en este tiempo. El cuerpo médico sabe de mi molestia y ellos mismos ayudaban a limpiar la zona afectada para que estuviera tranquilo ante de los partidos”.

¿Qué sucedió después de que le argumentó al técnico de que no podía jugar ante el Caracas FC? “El vicepresidente del equipo (General Julio Fuentes Manzulli) me dijo personalmente: Carabalí si usted no juega, no sale convocado, téngalo por seguro que está botado. Asustado por lo que dijo el general fui hacia el técnico para solicitarle que me metiera en la convocatoria ante el Caracas porque me iban a botar y él me dijo que era tarde para incluirme en el equipo por decisión de la gente de arriba”.

¿Era la primera vez que le hacían esa advertenciaHabía pasado antes, Desde el propio presidente del equipo (Richard Antoun) hasta el vicepresidente me llamaban telefónicamente para decirme que tenía que jugar porque si no me botaban de la institución, era una amenaza hacia mi todo el tiempo”.

“Ellos llegaban al apartamento donde me quedaba en Puerto Ordaz y me decían que tenía que irme de allí. Les explicaba que tenía tres niños, esposa, pero ellos decían que podían botarme de ahí sin pagarme. Solo pedí que me pagaran lo que me debía porque no tenía para comer y andaba guerreando para comprar alimentos”.

“Yo venía jugando todos los partidos, hacía goles y cuando no los hacía me llamaban de la oficina para decirme que si no marcaba me botaban. Les decía que ayudaba al club de extremo cuando yo soy lateral izquierdo que más bien gracias a Dios por darme el don de aportar en la parte de arriba, pero Antoun me decía que si no anotaba goles que agarrara mis cosas y me fuera”.

¿Además de la indisponibilidad de jugar, existen otros motivos que hayan generado su salida del equipo? “Cuando no jugué de titular ante Estudiantes en Mérida yo le manifesté al gerente (Julio Machado) que no estaba de acuerdo con esa decisión y de allí empezaron los problemas. El otro gerente del club (Juan Pereira) ha expresado que tengo problemas de indisciplina lo cual es falso”.

“Ellos dos también me querían sacar del equipo, pero cuando se abrió el mercado de fichajes sencillamente no lo quisieron hacer cuando yo ya estaba en conversaciones con otro club para irme a jugar el resto de la temporada. Fue solo después que se cerró el mercado de fichaje que ellos me dijeron que no contaban conmigo”.

¿Buscó hablar personalmente con las autoridades del club? “Quise hablar con el presidente, pero me dijeron que no quería hablar conmigo. Siempre expresé que no podía jugar ante Caracas porque me sentía mal, pero me refutaban diciendo que no si no lo hacía me iban a botar. Al irme los dueños me dijeron que me iban a rayar (desprestigiar) que no iba a conseguir otro equipo para jugar”.

“En el tiempo que estuve en el equipo jugué muchas veces lesionado. La temporada pasada estuve lesionado de los gemelos (músculos de la pantorrilla) que me impedía entrenar en la semana para poder recuperarme y llegar bien para el día del partido donde me ponían en la cancha, rindiendo y haciendo goles para el club”.

¿Conversó con alguien más dentro de la institución? “Hablé varias veces con el director técnico Jorge Duran y siempre me expresó que eran órdenes de arriba y que él personalmente no podía hacer nada. Más bien él comentaba que su puesto en el equipo estaba en riesgo si no ganaba en las jornadas siguientes”.

¿Al momento de salir de Mineros le cancelaron todos los pagos pendientes? “Ellos me pagaron un mes de trabajo y yo lo acepté para no tener más problemas con ellos. Hable con mi familia – refiriéndome a la situación económica que estábamos atravesando, no teníamos con que comer – así que luego que me cancelaron el mes dejamos la casa, el club y regresamos a mi pueblo”.

“Iba para dos meses de sueldo… pero al momento que sucede la situación de que no podía jugar por la condición física, ellos me dijeron que solo tenían para cancelarme un mes de pago. Yo sencillamente acepté, firmé y me fui del club”.

¿Sabes si otros compañeros vivieron la misma situación en el equipo? “Desconozco como están mis compañeros…desde que firmé el finiquito que me desligaba del club y me fui no supe más de ellos. Nunca llegué tarde, nunca fallé en un entrenamiento, siempre trabajé a las órdenes del equipo, se lo pueden preguntar a cualquiera. Motivaba a mis compañeros, ponía música en los camerinos… todos los técnicos han estado contentos con el trabajo que venía haciendo”.

¿Qué motivó su salida de Mineros en la temporada 2016? “Un día salí con unos compañeros y no asistimos a un entrenamiento donde estaba el propio entrenador Jorge Duran. Era para un partido contra Deportivo Anzoátegui al cual no viajamos por estar indispuestos y el equipo perdió ese día. La gerencia nos sacó del club por indisciplina bajo la amenaza de meternos presos si no abandonábamos la sede y la vivienda”.

¿Ha buscado en este tiempo comunicarse con la Asociación de Futbolistas? “En los próximos días lo haremos. En el pasado conversé muchas veces con Stalin Rivas cuando me ayudó a resolver mi situación de pago con Trujillanos que me debían siete meses que utilice para alimentar a mi esposa y tres hijos”.

¿Al no estar jugando en la Liga que está haciendo actualmente“Hoy por hoy estoy con mi familia en el pueblo (El Cenizo), entrenando en un gimnasio mientras participó en un torneo de la localidad para mantenerme a tono físicamente. Tengo una edad (31 años) que me insta a no estar parado como futbolista. Estoy trabajando al 100 por ciento como lo hice con los equipos donde he estado para retomar mi carrera profesional. Espero seguir jugando en otro club y solo quiero dar mi punto de vista de lo que paso en Mineros de Guayana” concluyó Francisco Carabalí.