Miembros de la fundación Pequeños Discipulos

 

Yessika Muñoz

Ciudad Guayana.- Fundación Pequeños Discípulos, una organización sin fines de lucro, mantiene su búsqueda de apoyo para mejorar la vida de niños con necesidad en comunidades de Ciudad Guayana.

Esta fundación es conocida por desarrollar las escuelitas de valores en comunidades vulnerables como Vista al Sol, Villa Jade, Unare, Las Amazonas y Cambalache.

Lugar donde atienden a niños y jóvenes desde 4  a 16 años.

Además ellos buscan apoyo a instituciones o personas que puedan aportar su granito de arena para que estos niños puedan recibir atención alimentaria, médica y educativa.

Bianka de López, parte de la directiva y fundadora de Pequeños Discípulos, cuenta que lograron conseguir hace dos meses a través de KDMG, talleres de capacitación en computación y oratoria para los niños y jóvenes de las comunidades que atienden.

Los talleres tiene un mes de duración y participan niños de 10 a 16 años.

La meta de esta fundación es apoyar a niños que pasan por ciertas privaciones, todo mediante la educación en valores cristianos y ciudadanos.

Dando continuidad a las  actividades que realiza Fundación Pequeños Discípulos, la escuelita de valores se dedica este mes de marzo a la poesía, teatro y pintura.

A propósito de celebrarse este mes, el día de estas artes. 

Por eso en esta oportunidad Daniel  López, presidente de la fundación, exhorta a instituciones que se dedican a la enseñanza de estas habilidades para que se sumen al apoyo de estos niños.

“Estamos interesados por ejemplo, que la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) o Fundación La Barraca nos ayuden a que estos niños desarrollen talentos en poesía y teatro”, acota Daniel.

Programa apadrina un niño

Fundación Pequeños Discípulos utiliza sus redes sociales @fundacionpequenosdiscipulos y  @PequeDisci4_14 para colgar videos, donde los niños expresan lo que quieren ser o hacer.

Bianka detalla que de esta manera se entera la persona que tenga la voluntad de colaborar con estos niños de escasos recursos.

“Se contactan con nosotros y por medio de un documento se les específica las condiciones de apadrinamiento; si está de acuerdo, firma el documento como compromiso por un año”, agrega.

Los registros de todos los gastos que tiene el niño por ese año, los representantes de la fundación se lo hacen llegar a los padrinos.   

Gracias  a este programa este año consiguieron que Georgina Acosta, quien reside en Vista al Sol, recibiera una beca por un año en la academia de danza Bless Art.

“Ella es muy buena en danza, por eso logramos inscribirla en esta academia a través de un padrino”, explica Bianka

También Vanessa Herrara, una niña de la comunidad indígena de Cambalache está siendo apadrinada por una persona que reside fuera del país.

Bianka precisa que en el caso de Vanesssa, se trata de una beca completa, es decir, incluye financiamiento de estudios, calzados, vestimenta y alimento.  

Entre las diversas jornadas que realiza Fundación Pequeños Discípulos destaca Graduación Kid, que se efectuará a finales de julio.

Esta actividad es acto simbólico en la que se premia al mejor estudiante tanto de las escuelas regulares como los que participan en las escuelitas de valores, que hacen vida en las comunidades. 

Daniel manifiesta que seleccionan a los más destacados del grupo y los llevan de paseo por la ciudad.

Esto es posible gracias a los colaboradores que los contactan.

Este año los niños tienen el deseo de tener un día de recreación en el Club Portugués.

Por esta razón, los miembros de la fundación invitan a personas, empresas o instituciones que los contacten a través de sus cuentas en las redes sociales.

Requieren juguetes, ropa, refrigerios y recreadores para que este agasajo sea posible.

Jornada de salud

Debido a las condiciones de vida que tienen los niños del sector Cambalache, en particular la comunidad Warao, buscan medicinas para realizar una jornada de salud.

Solicitan específicamente desparasitantes.

La última jornada que lograron efectuar fue en agosto de 2018; desparasitando a solo 30 niños.

Es una actividad que urge en esta comunidad porque hay niños que están padeciendo gravemente de síntomas producto de parásitos.

Bianka lamenta que hayan fallecido niños de tres años, dos y de uno respectivamente por complicaciones debido a esta condición.

Trabajo y propósito

Como fundación Pequeños Discípulos promueve valores familiares en las comunidades menos favorecidas.

De modo que su propósito es transformar a las nuevas generaciones.

Para preparar adultos honestos, trabajadores, tolerantes y respetuosos; Daniel, Bianka y voluntarios se enfocan en trabajar en las escuelitas de valores.

Para Daniel los niños  que residen en comunidades de pocos recursos son los más receptivos a las actividades que realizan, y “ellos son las personas que tocan más nuestro corazón”.

Es que no solo se limitan a aportar con su labor el rescate de valores esenciales en un ciudadano, sino que a la vez “queremos ayudar a los niños de manera integral, con la fundación también podemos obtener donativos para llevarles jornadas de alimentos y medicinas, que tanto lo requieren”, resalta Bianka.